La comprensión temprana de la muerte y el niño Superdotado

Ensayo realizado por Maria Rydkvist en Estocolmo a 14 de enero de 2016

 Abstracto

 A través del ejemplo y análisis de la comprensión temprana de la muerte en los niños superdotados, deseo poner de manifiesto la complejidad del pensamiento abstracto de estos niños incluso en edad preescolar, debido al desarrollo asíncrono y a la emocionabilidad que tanto los caracteriza. Para ello presento la definición de la muerte como concepto, las partes de las que se conforma, y los distintos tramos de edad para su comprensión en el niño no sobredotado.

En mayo de 2014 mi hijo Daniel, cumplió 3 años. Dos meses más tarde, estando un día sentados en el sofá, me miró a la cara con ojos penetrantes y de repente dijo:

“Mamá, cuando te mueres el corazón deja de latir y se pone de color azul oscuro.”

Mirándolo con calma, le pregunté con tranquilidad: “¿dónde has oído eso?”, a lo cual me contestó “lo he pensado yo solo”.

Acto seguido me dijo nuevamente: “mamá, si yo me muero, no quiero que estés triste, y quiero que te vayas a vivir a casa de la abuela, para que te cuide, y así no estás sola”, tras pensar un par de segundos más, me dijo de nuevo, “mamá, aunque se que la abuela es la primera que se va a morir…. pero mamá, no te preocupes, que yo no me voy a morir”.

Este tema de entender la muerte a edades muy tempranas, no era algo nuevo para mi, mis otros dos hijos superdotados ya habían tenido experiencias similares, llegando incluso a llorar desesperadamente varias noches seguidas en una misma semana, porque no se querían morir antes de cumplir los seis años. Resulta difícil, el estar preparada para este tipo de afirmaciones y situaciones en torno a la comprensión de la muerte, provenientes de niños de tan corta edad.

Los subcomponentes de la comprensión de la muerte

El concepto de la muerte no se compone de una sola dimensión, sino que es resultado de la inclusión y el entendimiento de varios componentes, los cuales son la universalidad, la irreversibilidad, la no funcionalidad y la causalidad.

La muerte es un concepto absolutamente abstracto que requiere de la capacidad de diferenciar los objetos animados de los inanimados, de la diferenciación del “self” (del yo), del “non-self”, (el no yo), y de la comprensión del tiempo como algo a futuro (Kastenbaum & Aisenberg, 1972). Se afirma que la comprensión de la muerte en los niños, va cambiando según la edad, y que el desarrollo progresivo de los distintos subcomponentes, nos indica del desarrollo general del aspecto cognitivo en el niño, en el que los subcomponentes más concretos y nítidos (la universalidad y la irreversabilidad), se adquieren antes de que se produza la comprensión de los subcomponentes más complejos y abstractos (la finalidad y la causalidad).

La universalidad: la universalidad se refiere a la comprensión de que todas las cosas que poseen vida van a perecer.

La irreversibilidad: se refiere al conocimiento de que una vez fallece el ser vivo, ya no puede volver a revivir de nuevo.

La no funcionalidad: se refiere al conocimiento de que una vez que un organismo fallece, todas la funciones que definen la vida física del organismo, también finalizan con él (como por ejemplo, el caminar, el comer, el oir, el ver, el pensamiento y el aprendizaje)

La causalidad: requiere de una comprensión abstracta y realista de los acontecimientos externos e internos que pueden causar la muerte del individuo. “Abstracto” desde el punto de vista de que las causas no son las exclusivas a un individuo en particular o un acontecimiento específico, sino que son categorías de causas que se pueden traspolar a los seres vivos en general. “Realista” hace referencia al hecho de que las causas específicas se trata de aquellas las cuales, los adultos como individuos maduros, consideran como causas válidas para una posible muerte.

Los investigadores nos afirman que los niños no son capaces de comprender todos los subcomponentes de la muerte, y que presentan una falta de madurez para poder entender la misma, y que como muy temprano que se produzca, este entendimiento no se puede producir antes de haber cumplido los siete años (Speece & Brent, 1996). Los niños consiguen entender estos tres componentes, la irreversibilidad, la finalidad y la inevitabilidad entre los cinco y los siete años, pero el entendimiento “de todos los componentes” no se produce hasta cumplidos los diez años de edad.

Antes de entender la causalidad, en general los niños de menor edad suelen atenerse a causas que lo son de irreales (como por ejemplo, el portarse mal puede matarte), o tienden a aportar causas que lo son de específicas y concretas, (como por ejemplo un disparo, o por un veneno) (Devereux, 1984; Koocher, 1973; Robinson, 1977), o se focalizan en las causas externas (como por ejemplo por un accidente, o por la violencia) en lugar de hacerlo en las causas internas (la enfermedad, la vejez) (e.g., Kane, 1979; Karpas, 1986), y carecen de la comprensión de que la muerte lo es en su estado último de un fallo de los organismos internos del cuerpo o de su funcionamiento (Candy-Gibbs, Sharp, & Petrun, 1984)

La causalidad es el último subconcepto en adquirirse, ya que el entendimiento de la causa (física) o mecanismo que es el que tiene como consecuencia y produce, el que se de un deterioro de las funciones corporales, y que sea esto mismo, lo que nos conlleve y derive en la muerte, se trata del componente más complejo, dentro del propio concepto para poder entender la muerte. (Kenyon, 2001; Slaughter & Griffiths, 2007).

La edad en la que la mayoría de los niños logran una “madurez” en la comprensión de la muerte se sitúa en torno a los 9-12 años.

Del ejemplo de mi hijo Daniel, se puede deducir que él ya había entendido la causalidad o mecanismo que produce el fatal desenlace en el individuo, en este caso, el de la existencia de “un corazón que deja de latir” (un fallo orgánico), y que este se deteriora “poniéndose de color azul oscuro”. Comprensión que se produce a la temprana edad de tres años y dos meses, en lugar de a los diez años de edad, como suele ser lo normal en el caso de los niños no sobredotados. Además, comprendía ya el concepto de la vejez, y entendía que “si la abuela se quedaba a cargo de mi cuidado”, que finalmente, yo terminaría sola, porque la abuela era de más edad y es la que está más cercana a la muerte de todos, y la que antes se moriría, y de ahí, que finalmente se retrotrayese en su comentario, y mostrase de nuevo una gran empatía y condescendencia conmigo, y me dijese “que él no se iba a morir”, aunque ya había asimilado, que él podía morirse cualquier día, y por eso quería dejar “planeados y atados todos los cabos”, gestionar qué pasaría con su ser querido, con su madre, en caso de que él falleciese.

Este es un razonamiento holístico y de extrema complejidad para un niño de tan solo tres años de edad.

En este caso podríamos llegar a decir, que un niño de tres años posee ya la capacidad de abstracción cognitiva de un niño de 10 años, y que se adelanta para este caso en concreto, casi siete años en edad mental.

Conclusión

Los niños superdotados moderados, y especialmente los altamente superdotados y lo superdotados profundos, son capaces de llegar a la comprensión en edades muy tempranas, de conceptos que lo son de holísticos y de adultos como es el caso de la muerte. De aquí que los niños superdotados no solamente piensen diferente del resto de niños, sino que también sienten de distinta manera.

Un niño de tres años que ha entendido el principio de la causalidad, y que la muerte se produce en última instancia por un fallo orgánico en el individuo, tendrá dificultades para un desarrollo social adecuado y saludable con los niños de misma edad cronológica, en la escuela inclusiva. Los niños superdotados necesitan de un entorno específico y concreto a este desarrollo emocional y cognitivo diferenciado, para poder así desarrollar de manera adecuada su identidad, y su autoestima. La parte emocional y la existencia de asincronía en el desarrollo del niño superdotado, son motivos de peso para poder comenzar a plantearse nuevas opciones educativas, que den respuesta a las verdaderas necesidades de estos niños y a su rico mundo interior.

Referencias

A Child’s Concept of Death, University of Rochester Medical Center

https://www.urmc.rochester.edu/Encyclopedia/Content.aspx?ContentTypeID=90&ContentID=P03044

EXPLORING CHILDREN’S UNDERSTANDING OF DEATH: THROUGH DRAWINGS AND THE DEATH CONCEPT QUESTIONNAIRE, FOTINI BONOTI, ANGELIKI LEONDARI, and ADELAIS MASTORA, Department of Preschool Education, University of Thessaly, Volos, Greece https://s3.amazonaws.com/arena-attachments/365103/f541a0025ec7ac68402071fa520424cd.pdf

Children’s Concepts of Death, Mark W. Speece, Ph.D., is Assistant Professor, Department of Internal Medicine, School of Medicine, Wayne State University, Michigan

http://quod.lib.umich.edu/m/mfr/4919087.0001.107/–children-s-concepts-of-death?rgn=main;view=fulltext

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4 pensamientos en “La comprensión temprana de la muerte y el niño Superdotado

  1. Me gustaria comentar un caso, conozco una persona(amigo mio) que me conto su experiencia, estaba el en el zoo con 6 años y le pregunto a sus padres que despues de ser abuelo que sucedia, dijeron que se moria y el se puso a llorar muy fuerte, dijo que en ese momento no sabia porque sabia que era la muerte, me dijo que se puso asi porque imaginaba que no habia nada, la oscuridad, que el simple hecho de saber que la muerte era el fin, que estaba todo oscurl y que jamas volveria a la vida le puso muy mal ese dia, no es al nivel como de tus hijos, pero se que mi amigo es demasiado inteligente incluso para entenderle.

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    • David, el caso que me cuentas es diferente. Todos los niños en esa edad temen “desaparecer” y más si la confirmación viene de manos de los progenitores. Hay que saber diferenciar entre “adivinar fallos orgánicos y la cadena natural de acontecimientos” y que sean los adultos los que introduzcan al niño a un entendimiento, diría que incluso temprano e innecesario a un niño no superdotado y que siente temor a “cerrar los ojos y ver oscuridad”. El caso que me comentas no poseería los elementos de los que hablo en el artículo y se trataría de la reacción lógica a la muerte de un niño no sobredotado de esa edad cuando se “lo cuentan” sus padres. Gracias por compartir tu relato, entiendo tu interés pero hay que desterrar mitos en este campo y delimitar cuáles son las asociaciones y logros por cuenta propia en edades tempranas sobre este tema para ver si el niño es sd o no. Ser inteligente no es lo mismo que ser superdotado. Hay muchos no sobredotados que son inteligentes, para ser exactos un 34% de la población es más inteligente que el promedio de la misma, pero no son superdotados. Saludos

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      • Hombre el chico del que hablo tiene un ci de 150 puntos, y no no me refiero a poca comprension, hablo de un chaval que de verdad entendia todas las subcategorias que mencionastes.

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