The Decade of the Brain, el TDAH y el niño altamente Superdotado

Artículo escrito por Maria Rydkvist en Estocolmo a 4 de febrero de 2016

Abstracto

Durante el periodo comprendido entre 1999-2000, se lleva a cabo en USA por parte del gobierno, toda una inversión sin precedentes en la historia para que se fomentase a lo largo de toda una década, la investigación en torno al funcionamiento del cerebro humano.

En julio de 1989 se firma lo que se denomina como la “década del cerebro” (The Decade of the Brain), en respuesta a los informes escritos por los miembros del Consejo Nacional provenientes del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos (the National Institute of Neurological Disorders and Stroke) y del Instituto Nacional de Salud Mental (the National Institute of Mental Health), para que se lleven a cabo una década llena de actividades apropiadas y pensadas en torno al campo de la investigación cerebral. (Presidential Proclamation 6158, July 17, 1990 by The President of the United States of America, A proclamation by George Bush)

El objetivo de este proyecto, era el de asegurar una década de descubrimientos en la investigación cerebral, y donde los científicos americanos pudieran avanzar en el conocimiento del estudio del cerebro y liderar este campo a nivel mundial. Se pretendía a su vez, incrementar la atención y concienciación de los ciudadanos sobre los beneficios que se derivaban en la propia población que eran provenientes de esta investigación e inversión en conocer más acerca del funcionamiento del cerebro. Entre las actividades que se programaron y quedaban recogidas en torno a esta década, se incluían distintas publicaciones y programas centrados en convencer a los miembros del congreso y a la propia cuidadanía, de la importancia de esta gran apuesta, y de los estudios al respecto.

Casi el 95 % de lo que hoy se conoce sobre el funcionamiento fisiológico del cerebro humano, fue descubierto a lo largo de esta década.

Como iniciativa en este proyecto, el gobierno de USA, concretamente el Departamento de Salud Pública Americano y de Servicios Sociales (U.S. Department of Health and Human Services Public Health Service ), publica en 1994, un folleto para la ciudadanía titulado El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad” (Attention Deficit Hyperactivity Disorder) en el cual se explican los síntomas de este trastorno, junto con varios ejemplos de jóvenes y niños en edad escolar.

Pocos meses después, en julio de 1994, la revista The Times Magazine publica un reportaje sobre el tema, y donde destaca cómo países como Francia, Inglaterra o Japón, tienen muchos menos casos de TDAH que USA, y donde se comienza ya a cuestionar y a hablar de que la causa detrás del propio trastorno, es el propio “trastorno educativo de los años 90”.

El artículo de The Times comentaba que las paradojas y contradicciones encontradas entre los distintos países, indicaban de la existencia de una fuerte correlación de las influencias educacionales y culturales de los propios países en el número de diagnósticos de TDAH, causas las cuales, eran incluso el motivo principal de la existencia de un mayor número de niños diagnosticados con TDAH en el propio sistema educativo americano. Se comentaba que cuando un supuesto niño con TDAH se encuentraba motivado de manera intrínseca- como por ejemplo al jugar a un videojuego- que la incapacidad para prestar atención no estaba presente, y esta desaparecía.

El TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad), definía un tipo de personalidad que contrastaba de manera acentuada con la norma aceptada, y con lo establecido en la sociedad convencional.

Tres veces más niños que niñas, son etiquetados con este “diagnóstico”, que ni si quiera con unos rayos X, con un scan cerebral, por medio de un análisis de sangre, por análisis de laboratorio, o a través de imagen cerebral (MRI), se puede llegar a detectar, pero que sin embargo, se encuentra codificado como “una condición psiquiátrica” por el Manual de Diagnósticos y Estadística IV (DSM-4), el cual es considerado “la biblia” de las enfermedades mentales.

¿Qué aparece en este primer folleto de los noventa originado por el gobierno de USA sobre los síntomas y características del TDAH?

Se comentaba en el mismo, que estos individuos eran incapaces de estarse quietos en la silla, de planear con anticipación, de terminar las tareas y de ser totalmente conscientes de lo que estaba sucediendo a su alrededor.

De la misma manera se afirmaba ya entones al igual que ahora, que existía al menos un alumno con TDAH por aula, lo que respondía a un 3-5 % del total de la población escolar, aunque los porcentajes variaban llegando hasta un 20% de los niños y jóvenes en edad escolar, dependiendo de los distintos lugares o países.

Las características del TDAH recogidas en este primer folleto informativo eran:

1- Falta de atención

Los individuos que no prestan atención, presentan una mayor dificultad en mantener su mente en tan solo una cosa, y que pueden aburrirse de una tarea tras pasar tan solo unos pocos minutos inmersos en la misma. Se explicaba que los mismos individuos en cambio, si concentraban su atención deliberada y conscientemente en actividades y cosas, que fuesen de su disfrute. Pero que la concentración guiada, deliberada y consciente para organizar y completar una tarea o para el aprendizaje nuevo, parecía resultarles difícil.

Las características actuales en torno a este trastorno siguen siendo las mismas que en esa época. En este folleto se ponían varios ejemplos de jóvenes cuya conducta denotaba la existencia de TDAH, a continuación os dejo uno de ellos y las conclusiones que se hacían sobre el mismo.

“La historia de Lisa, una chica de 17 años”

A la edad de 17 años, Lisa todavía tiene dificultad para prestar atención y comportarse adecuadamente. Ambas cosas le han sido siempre difícil para ella. Todavía le da vergüenza pensar en esa noche en la que sus padres la llevaron a un restaurante para celebrar su décimo cumpleaños. Se distrajo tanto con el pelo llamativo teñido de color rojo de de la camarera, que su padre tuvo que llamarla por su nombre tres veces antes de que le prestase atención. Antes de que casi pudiera contenerse le espetó lo siguiente a la camarera: “¡tu tinte del pelo es horroroso!”

En la escuela primaria y en el instituto, Lisa se mostraba amable y colaboradora, pero parecía quedarse ensoñada (daydreaming). Era inteligente, pero no podía subir sus notas por mucho que lo intentase. En numerosas ocasiones, suspendía los exámenes. Incluso sabiéndose casi todas las respuestas, no podía concentarse solamente en el exámen. Sus padres respondían a sus bajas calificaciones quitándole privilegios y con castigos. “Eres una vaga, le decían. Podrías conseguir mejores notas si quisieses”. Un día, después de que Lisa suspendiese un exámen, el profesor se la encontró llorando y diciéndose: “¿Qué es lo que me pasa?”

En este ejemplo, Lisa encontraba como un verdadero suplicio, el tener que hacer deberes. A menudo, se olvidaba de planear por adelantado escribiendo la tarea o trayéndose a casa los libros correctos. Y cuando se ponía manos a la obra, después de varios minutos, se daba cuenta de que su mente se había puesto a pensar en otra cosa. Como resultado, raramente terminaba los deberes y su tarea contaba con cantidad de errores.”

(Attention Deficit Hyperactivity Disorder, Decade of the Brain, U.S. Department of Health and Human Services Public Health Service, 1994)

2 – Hiperactividad

Otra de las características en este folleto en torno a los individuos y niños con TDAH era la hiperactividad, ya que parecían estar siempre en movimiento y no paraban quietos. Los niños hiperactivos se mueven o parecen contornearse sin parar en sus sillas, o dan vueltas por el aula. O lo mismo menean los pies, o lo tocan todo, o hacen ruido con el lápiz dando toquecitos sobre la mesa. Los niños o jóvenes hiperactivos, parecen sentirse inquietos, y es por este motivo, por el que tratan de hacer varias cosas al mismo tiempo, pasando de una actividad a la siguiente.

Esta es la descripción que se publicó en esta información para la ciudadanía en torno al tema de la hipercatividad y se explicaba con el ejemplo que se puede leer a continuación.

“La historia de Mark, un chico de 14 años”

“Mark, de 14 años, tiene más energía que el resto de chicos de su edad. Desde siempre, ha sido demasiado activo. Comenzando a la edad de tres años, donde era ya un “tornado humano”, corriendo por todos sitios y tocando todo a su paso. En casa, pasaba de una actividad a otra, dejando una hilera de juguetes tras de sí. En las comidas, terminaba aguando el momento y molestaba sin parar. Se mostraba imprudente e impulsivo, cruzando la calle aunque vinieran coches sin importarle las veces que su madre le explicara lo peligroso que era eso, o las veces que le regañase. En el patio, no parecía más activo que el resto de niños ni desentonaba precisamente por ello, pero su tendecia a sobre reaccionar y mostrarse intolerante con los compañeros de juego cuando alguien se tropezaba con él, le había causado ya a más de un problema. Sus padres no sabían qué hacer. Sus abuelos decían que lo dejasen en paz “que los chicos siempre han sido chicos”, que no se preocupasen que ya se le pasaría. Pero no fue así.

Como le sucede a Mark, estos niños dan vueltas por la clase o hablan incesantemente. El pasar toda una clase sin levantarse de la silla puede llegar a ser una tarea casi imposible.”

(Attention Deficit Hyperactivity Disorder, Decade of the Brain, U.S. Department of Health and Human Services Public Health Service, 1994)

3 – Impulsividad

“Los individuos que son demasiado impulsivos parecen incapaces de contener su reacción inmediata, o de pensar, antes de actuar. El resultado de esto, como en el caso de Lisa, da lugar a comentarios inapropiados, o como en el caso de Mark, que corría hacia la carretera sin mirar. Su impulsividad le hace que les sea difícil esperar por cosas que desean, o esperar a que les llegue su turno en los momentos de juego. Pueden coger un juguete de otro niño, y llegar a pegar si se enfadan.”

De acuerdo con el manual de diagnóstico (DSM) los individuos con TDAH muestran falta de atención en base a las siguientes conductas:

  • Se distraen fácilmente por sonidos o imágenes irrelevantes
  • Pocas veces siguen las instrucciones dadas, de manera cuidadosa y al completo
  • El perder u olvidar cosas como lápizes, juguetes, libros o material necesario para la tarea, son signos de la falta de atención.

De acuerdo con el manual de diagnóstico (DSM) los individuos con TDAH muestran hiperactividad e impulsividad en base a las siguientes conductas:

  • El sentirse inquietos, moviendo las manos o los pies, o retorcerse.
  • El correr, trepar, abandonar la silla, en situaciones donde el estar sentado o en silencio es la conducta esperada.
  • El adivinar la respuesta antes de escuchar a que se formule toda la pregunta.
  • El mostrar dificultad para mantenerse en fila esperando su turno.

¿Qué puede parecer y confundirse con TDAH?

  • Un bajo rendimiento escolar por culpa de una discapacidad en el aprendizaje
  • Una falta de atención causada por pequeños ataques de epilepsia
  • Una infección del oído medio que pueda causar problemas intermitentes en la audición
  • Una conducta disruptiva o pasiva por ansiedad o depresión

Entre los posibles TDAH “falsables” que se recogían en este folleto del gobierno de USA, no se mencionaba la posibilidad de la existencia de los niños superdotados, y menos aún, de los altamente superdotados y de los superdotados profundos en la escuela, y aún menos se indicaba, que estos alumnos presentan una conducta y un aprendizaje diferente, en base a un componente neurobiológico diferente del propio funcionamiento del cerebro, aunque para esa época existían ya numerosos estudios e investigación en torno a estos niños, y a las coductas y comportamientos negativos que podían desarrollar por la falta de estímulo en el entorno escolar y una escuela inadecuada a sus necesidades cognitiva, sociales y emocionales. Este es un punto que llama mucho la atención sobre todo cuando estamos hablando de que la identificación y el diagnóstico de este trastorno del TDAH, es algo que en el 90% de las veces, parte de la iniciativa de la escuela y de los propios docentes.

Este enfoque incompleto del TDAH en torno al análisis de la conducta del niño, pero no en torno al análisis de las causas que la producen, es el que todavía se despliega en nuestros días, y el que se aplican por la mayoría de docentes del mundo, para poder identificar la conducta del niño TDAH en el aula. El que estos comportamientos puedan tener un origen en una alta cognición mal interpretada, y por culpa de entornos escolares desfavorables, es un análisis que no se realiza aún en nuestros días, ya que sería reconocer del mal funcionamiento de los sistemas escolares como herramientas de los propios sistemas políticos para dar respuesta a una educación saludable para todos los tipos de alumnos. Al ser esta una realidad inalcanzable dentro del modelo de la escuela inclusiva, debemos entonces diagnosticar a aquellos niños con una personalidad y actitudes que se alejan de la norma del grupo, pero no de las causas que se ocultan tras este tipo de situaciones y comportamientos.

Creo que es necesario analizar las características del aprendizaje y la conducta de los niños altamente superdotados, para poder entender qué no es el TDAH, o mejor dicho, poder negar su existencia como trastorno o diagnóstico del niño o joven en edad escolar, e identificarlo como conductas normales de los individuos superdotados.

Deseo centrarme en estos perfiles de los alumnos altamente superdotados, para que así se pueda ver un punto de vista diferente en el análisis de las propias conductas y actitudes que puedan ser consideradas “de raras” o de interpretables como “conductas TDAH”, cuando se desconocen las causas que se explican las propias conductas en los alumnos. Es importante destacar, que el TDAH “es un diagnóstico escolar”, y que la mayoría de sus características se relacionan con la actitud del niño en el aula y en la escuela, pero no con la actitud y conducta del niño y su rendimiento fuera de ella, ante otro tipo de estímulos y de entornos. En la diagnosticación del TDAH, se deja de lado el auto análisis sobre si el método educativo es el correcto para el niño, y de si la conducta del niño se produce debido a una alta superdotación que está desatendida en la escuela.

El poder comparar el mismo tipo de conducta, desde dos enfoques o vertientes diferentes, por una parte, desde un enfoque en torno al trastorno y condición psiquiátrica del niño con el TDAH como diagnóstico, y por otro lado, desde la normalidad conductual en el niño altamente superdotado ante una escuela que no se adapta a sus capacidades intelectuales, sociales y emocionales, creo que es una forma de poder sacar conclusiones importantes, sobre lo que desde hace dos décadas se ha instaurado como un dogma incuestionable de la propia infancia y de los alumnos de las escuelas de todo el mundo, es decir el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad.

¿Cuales son los rasgos identificativos de la conducta y del aprendizaje del alumno Altamente Superdotado y del Superdotado profundo?

Algunos de los rasgos característicos de los niños altamente superdotados que menciono a continuación, ya fueron identificados por Stepahnie S. Tolan en el año 1985.

En la actualidad, J.P Tassin, neurobiólogo francés, ha llegado a afirmar “que estos alumnos altamente superdotados, al tener que enfrentarse a dificultades para poder entender y aprender en la escuela, que esto es algo que les afecta finalmente a su modo de procesar la información, y lo hace de una manera terrible, ya que finalmente, terminan por no aprender nada. Una enseñanza inadecuada, al ser demasiado fácil, mata y destruye toda motivación. La única manera de que estos niños altamente superdotados puedan funcionar en el aula, es recibiendo de 5 a 10 veces más de información que el resto de niños.”

Esto no significa que el niño altamente superdotado o superdotado profundo lo sepa ya todo, y que llegue a dominar fácilmente la complejidad del aprendizaje, pero si que necesita y es necesaria de la existencia de esta complejidad, para que estos niños puedan tener la oportunidad de poder utilizar todos sus recursos intelectuales, ya que estos niños tienen una gran necesidad por la complejidad, y se desmotivarán rápida y fácilmente, ante una tarea sencilla, que seguramente ni completarán y ni terminarán, mientras que lo que les estimula y les motiva, son los retos intelectuales que serían de impensables o incapaces de procesar, para el resto de alumnos.

¿Qué es el déficit de inhibición latente?

Deseo hacer una paréntesis en mi exposición, para tratar una variable de la conducta del niño y adulto superdotado, en lo referente a la recepción de sonidos e imágenes que deberían ser aparentemente irrelevantes, y que se menciona como característica de los niños con TDAH. En el cerebro del superdotado se produce lo que se ha denominado como “déficit de inhibición latente”.

La cantidad de información que el cerebro necesita procesar al mismo tiempo, se presenta de manera horizontal y simultánea en la mente del individuo superdotado, y es este el motivo, de que su cerebro no sepa distinguir entre “información primaria” y “secundaria”, ya que todos los estímulos son percibidos con la misma intensidad. El individuo y el niño superdotado, no puede desinhibir la información “no relevante” debido a la velocidad a la que se producen las conexiones nodales en la mente del superdotado.

Esta es la causa que hace que el superdotado pueda escuchar el sonido de las agujas de un reloj, mientras la televisión está encendida y con el sonido puesto, en la misma habitación.

En relación al niño altamente superdotado y al superdotado profundo, existe un consenso en la literatura existente al respecto, de que un niño con un CI por encima de 150, o aún peor, por encima de 180, será un inadaptado en la escuela, y que necesitará de una adaptación de los métodos tradicionales de enseñanza. Stepahnie Tolan nos recuerda que aunque los niños superdotados aprendan con más rapidez que el resto, que no olvidemos, de que además, estos lo hacen de manera diferente.  De ahí que los métodos educativos estándar, desglosan las asignaturas y las materias, en unidades pequeñas y manejables, que se presentan sucesivamente una tras otra al alumno. El cerebro del niño superdotado, puede manejar una gran cantidad de información, y a estos niños les guía la necesidad de complejidad.

La gente tiene la tendencia de ver a estos niños como raros, y no entienden que las características que les hacen parecer raros en compañía de la población general, que lo son de totalmente normales en la compañía de otros niños altamente superdotados. Los estudios al respecto han demostrado, que cuanto más elevado es el cociente intelectual del niño, menor es la probabilidad de que estos sean detectados en el aula que en el caso de los niños moderadamente superdotados. El enfoque convencional educativo es inapropiado para estos niños, y los intentos por hacer que estos niños sean normales, deben ser duramente criticados.

Un niño de 10 años, con un CI de 150 tiene una edad mental de 15 años (cuanto más elevado sea el CI, mayor es la disparidad entre la edad cronológica y la mental). Mientras que el desarrollo social y emocional del niño no sobredotado, no se encuentra lejos de su desarrollo intelectual, la mayoría de los niños de CI 150,  se encuentran tanto social, como emocionalmente adelantados a su edad. El poner a este niño de 10 años en una clase con otros niños de 10 años, y darle material y enseñanza educativa de quinto de primaria, es algo inapropiado y equivocado de hacer, se mire, por donde se mire. No obligaríamos a un joven no sobredotado de quince años, a verse en esta situación de tener que estar en clase con niños de 10 años, pero esto en cambio, si se lo hacemos y de manera rutinaria, a los niños altamente superdotados y a los superdotados profundos.

Las mentes altamente superdotadas funcionan frente a la complejidad y el reto, y pueden procesar gran cantidad de información en cada situación dada. Las escuelas no les proveen de información de este tipo, y los docentes y los libros de texto desglosan los temas complejos, en pequeñas partes, que se presentan en pequeños trozos y en una secuencia lógica. Frente a estas migas de simplicidad, nuestros niños no tienen nada a lo que agarrarse. Sobre todo en los primeros años escolares, en los que la escuela se presenta como totalmente incomprensible para el niño altamente superdotado.

“Imaginad que alimentáis a un elefante con una hojita de césped por vez. No solo morirá de malnutrición antes de que puedas darle la cantidad suficiente que necesita de alimento, sino que ni si quiera será capaz de notar que lo estabas intentando alimentar. Esa pequeña hojita de césped, es simplemente demasiado pequeña para que sea percibida si quiera como alimento.” (Stephanie S. Tolan)

Ejemplo de un niño superdotado profundo de 8 años por Stephanie S. Tolan:

“Cuando nuestro hijo tenía 8 años y estaba en quinto de primaria, su profesor se quejaba de que parecía no prestar atención a un tema durante el periodo de tiempo requerido. En casa sucedía lo contrario. Se pasó el día de Navidad desde las 7 de la mañana, hasta casi llegada la medianoche, construyendo un kit de montar de la marca Capsela que había recibido el día anterior. Cualquiera que conozca los sistemas y juegos educativos de Capsela, conoce que están basados en conceptos complejos de mecánica. Nuestro hijo de 8 años, no los conocía de antes, asi que su actividad ese día era doble, la de una experiencia de aprendizaje nuevo, y la de serlo de creativo al mismo tiempo. No descanso lo suficiente como para parar y venir a comer, y se comió un sandwich a mitad del día. Al insistirle, paró para cenar, pero volvió inmediatamente tras la cena hasta que le mandamos a la cama a medianoche.

El día en el colegio está organizado en periodos de 30 a 50 minutos de duración, dependiendo de la edad de los alumnos. Los niños altamente superdotados tienen gran capcidad de concentración.

Si le hubiéramos pedido a nuestro hijo que dejase el kit de montaje transcurridos 50 minutos, no hubiera llegado a descubrir cuanto le interesaba. La primera hora se la pasó removiendo las piezas y pensando qué hacer con ellas. Ni si quiera miraba al libro de instrucciones (docentes tomad nota!) hasta que se sintió satisfecho de haber aprendido todo lo posible sin necesidad de usarlo, lo cual sucedió en la segunda hora. Para el almuerzo había ya montado todos los modelos que aparecían en el libro de instrucciones y comenzaba ya a planear cómo crear sus propios diseños.

Al día siguiente del día del kit de montaje de Capsela, ya no quería saber nada más de su juguete nuevo. No lo tocó durante meses, y solamente lo hizo, cuando algún amigo quería jugar con el kit. Me he preguntado cómo hubiera reaccionado ante el kit de Capsela si se lo hubiéramos presentado en paquetes de 50 minutos de duración. Dudo de que hubiera aprendido más en 20 ocasiones separadas de esta duración, que lo que aprendió de manera ininterrumpida a lo largo de 17 horas seguidas. Peor aún, seguramente hubiera encontrado de esta manera, el proyecto y el kit en sí, como algo absurdo.”

1 – La inmersión total y los niños altamente superdotados

Algo típico en los niños altamente superdotados, es el aprendizaje a través de la inmersión total en los temas. Sea cual sea la actividad que cautive su atención, se convierte esta en una obsesión casi virtual, hasta que sienten que la han dominado, o han sacado de ella tanto como necesitaban. Su atención no tiene por qué concentrarse en un maratón de un solo día, pero si necesita que a esta se le de tiempo, para lo que se considera funcionar normalmente, para este tipo de niños.

La inmersión total es conocida por ser un método excelente para aprender una lengua extranjera. Pero pocas son las escuelas que favorecen ese tipo de aprendizaje para los niños altamente superdotados, y la mayoría de los docentes dicen que ningún niño podría ejecutar de manera exitosa un tema, durante varias horas de duración por sesión.

2- Un aprendizaje al azar y en saltos

Los alumnos con pensamiento divergente pueden no aprender por pasos lógicos y secuenciales, sino hacerlo en su lugar, al azar y con saltos, o morfológicamente realizando conexiones que no les resultan aparentes al resto. Pueden moverse en una secuencia lógica de la tarea A, a la tarea B, y de ahí a la tarea C, pero se encuentran mucho más cómodos categorizando libremente, y a veces haciendo M antes de B, o Z directamente tras el paso E. Este patrón no encaja con lo que a los docentes les han enseñado sobre el aprendizaje, ni tampoco, con el modo en que el material se presenta en el aula.

¿Qué ven los docentes ante el ejemplo de una niña superdotada profunda de seis años?

Veamos a través de un ejemplo, las conclusiones a las que llega el docente por la conducta y comportamiento que presenta una niña altamente superdotada, y que podría ser con el tiempo calificada por las mismas como alumna con TDAH.

“Una niña de seis años de segundo de primaria, la mandan a la biblioteca de la escuela para hacer una búsqueda sobre las ballenas. Cuando pasan 50 minutos, van a buscarla, pero la niña no había encontrado nada sobre las ballenas porque en el mismo volúmen de la enciclopedia, había encontrado información sobre el agua y el clima, y había pasado el tiempo leyendo sobre estos dos temas. Se sorprendió cuando le dijeron que se le había acabado el tiempo, y aún más se sorprendió, cuando el docente le regañó por no haber hecho el trabajo que se le había ordenado. Por lo que ella entendía, había estado aprendiendo información interesante, y tenía la intención de volver a lo de las ballenas más tarde.”

Se podría incluso afirmar, que un niño que ha aprendido sobre el agua y el clima, podría aportar más a su trabajo sobre las ballenas, que si se embarcaba directamente en la tarea que le había sido asignada sin ña existencia de esta información.

La conclusión y juicio del docente ante la conducta de esta niña altamente superdotada, era la de inmadurez y falta de aptitudes para la búsqueda de información de manera autónoma, junto con una falta de atención en la tarea escolar, conclusión que se prueba ser. de totalmente equivocada.

3- Un “no lo se” que los docentes toman como que estos niños no lo han entendido

Los niños altamente superdotados, pueden contestar un “no se cómo se hace” a menudo, sobre todo, cuando se encuentran ante una situación de la tarea escolar que no saben completar, pero solo necesitan un rápido resúmen o recordatorio sobre el concepto que han olvidado, y con eso pueden seguir adelantando materia. Pero los docentes no entienden a estos alumnos, y creerán en su lugar, que no han repetido y entrenado el concepto lo suficiente, cuando lo que no saben, es que aunque un concepto aparezca temporalmente olvidado en ese momento, que estos niños se ponen de nuevo al día rápidamente tras un pequeño recordatorio.

“En el caso de mi hijo, tuvo que enfrentarse a un problema de matemáticas en el que tenía que dividir una fracción entre otra, y nos comentó que “no sabía cómo hacerlo”, pero cuando se le dijo que tenía que invertir la segunda fracción y multiplicarla, enrtonces dijo: “ah, claro que sí, ya me acuerdo!” y continuó resolviendo el problema y otros de mayor dificultad sin mayor complicación. No se le había olvidado desde cero. Pero una vez tras otra, los profesores tomaban su “no se cómo se hace”, como una señal de que había que enseñarle todo desde el principio, paso por paso, y a pequeños pasos. Y por este motivo, le habían mandado en muchas ocasiones, varios ejercicios de repetición de problemas para que completase estos conocimientos, antes de permitirle continuar avanzando materia.”

Este tipo de conducta y respuesta de los niños altamente superdotados, puede ser interpretada por los docentes, como que son alumnos que no retienen los conceptos y que poseen poca memoria de trabajo.

Recuerdo que en una ocasión la profesora de mi hijo Felix, cuando este tenía seis años y cada vez que les leía un cuento en voz alta en clase, que me dijo que Félix parecía no entender los textos que ella les leía a los niños. Cuando le pregunté que por qué creía eso, me contestó que era porque la interrumpía en plena lectura, y le preguntaba por el significado de algunas palabras, y que esto no lo hacían sus compañeros. A lo cual le respondí, ¿y cómo sabes entonces que los otros alumnos entienden todo lo que lees, si ni si quiera te preguntan?

¿Es preguntar en clase una señal de no saber, o de asentar conceptos?

De nuevo aquí, vemos como los alumnos están a las expensas de la subjetividad de los docentes y de lo que ellos consideran como la norma mayoritaria y una conducta normal.

4 – Alumnos que no terminan nada de lo que comienzan según los docentes o con falta de concentración en la tarea escolar

Uno de los rasgos más característicos de los niños altamente superdotados que se convierte en un verdaderp quebradero de cabeza para los padres y los docentes, es la tendencia de estos alumnos de dejar la tarea y los trabajos de clase sin terminar o a medias. Para estos niños, la regla de “termina lo que has comenzado” resulta algo irrazonable. Mientras si pueden obedecer y continuar algunos trabajos hasta su fin durante días, semanas, e incluso más tiempo, pueden abandonar otros, antes incluso de comenzarlos, o al poco de haberlos comenzado. Debemos sacar por esta actitud, la conclusión que no están aprendiendo nada? La respuesta es no. Ya que puede que haya ya aprendido lo que necesitaba o quería aprender. O puede haberse dado cuenta de que el trabajo no merecía la pena para el tiempo que había que invertir en el mismo, o algo en él, le ha dado una idea para otro trabajo, que le es más interesante. Un niño altamente superdotado, permitiéndole trabajar en su normalidad de aprendizaje, es tener que valorar el proceso más que el propio producto, pero las escuelas necesitan y quieren de productos, ya que desafortunadamente para estos niños, esta es la base de la propia educación escolar.

Esta actitud hastía en torno a los diversos trabajos o proyectos escolares, puede ser interpretada por los docentes como problemas de concentración o de impualsividad, que impiden al alumno el terminar la tarea escolar en el tiempo, plazo, y formato establecido.

5 – ¿Se trata de Autodisciplina o de forzar a estos alumnos a completar tareas que no son apropiadas a sus capacidades?

¿Cómo sabemos entonces si un proceso se ha apredido, si no tenemos producto para demostrarlo? El riesgo de obligar al niño altamente superdotado a funcionar en este enfoque de solo centrarse en el producto, es el de que estos niños terminen produciendo productos de calidad inferior, o se aliene al niño, o ambas cosas. Si al niño altamente superdotado se le permite la libertad de no tener que seguir cada uno de los trabajos, si no solo los que le merecen la pena, los productos creados serán finalmente de más de lo que la escuela podría esperar para medir la progresión del niño en el aula.

“Los docentes suelen quejarse de que permitir a un alumno abandonar un trabajo que no le parezca interesante, disminuye la auto disciplina. Esta es incluso una queja que se escucha entre los propios padres. Pero yo lo que sugiero no es que se le permita no hacer  ninguna de las tareas del colegio, si no, no forzarlos a que realicen aquellas, que son inapropiadas a su capacidad. ¿Cómo pueden estos niños entonces aprender a ser perseverantes, a través del reto, la dificultad y el aburrimiento, si el aburrimiento es el único obstáculo al que tienen que enfrentarse a diario?

Si no se ven con la oportunidad de experimentar algo de emoción, y complejidad que les obligue a discurrir y a una dificultad interesante, se ven entonces estos niños, ahogados solamente, por el aburrimiento. De esta forma pierden el interés en ambas cosas, en el producto, y en el proceso. Se nos dice a los adultos que si no hacemos ejercicio físico con regularidad, que nuestros cuerpos se vuelven sedentarios y poco saludables, pero luego pretendemos que la mente del altamente superdotado esté en forma, sin si quiera ejercitarla en la escuela.” (Stephanie S. Tolan)

Este tipo de conducta puede ser interpretada como falta de concentración al no poder tener productos que muestren lo que el alumno sabe. Los docentes que desconocen la existencia y conducta de los niños altamente superdotados, suelen ver en estas actitudes, niños que tienen un bajo rendimiento académico, e incluso problemas en el aprendizaje y en la concentración.

Historia de la situación de un niño de 11 años superdotado profundo que asiste a clase con compañeros de la misma edad cronológica:

“…Él tiene ahora 11 años, y un CI aproximado de 200, y se encuentra en una clase normal de sexto de primaria con otros niños de 11 años. El niño preguntó un día al docente, si podía hacer el exámen de las asignaturas que ya manejaba. A lo que el docente le contestó que el colegio no permittía esa opción para los alumnos de sexto. El niño también señaló que lee 45 minutos en el trayecto de casa al colegio cada día, y 45 minutos más a la vuelta del colegio a casa, y que si le podían permitir intercambiar el tiempo que tenían que leer en silencio en el colegio y que ya había hecho, por un curso en alguna lengua extranjera de cursos superiores. Pero le dijeron que no había completado lo que la escuela consideraba un ajuste social satisfactorio para los chicos de su edad, y que no podía estar en una clase con niños mayores. Entonces preguntó si le podían dar clases extras a la salida de clase o tareas más complejas de las materias que estaban viendo, y le contestaron que como no sacaba notas altas en los trabajos que entregaba, que no se merecía ese privilegio extra. Se le sugirió que si demostraba que podía y haría todo el trabajo que le daban a los demás compañeros, pues que solo entonces podrían darle algo solo para él.”

Resúmen

Las tareas de tipo monótono y repetitivo afectan de manera negativa al aprendizaje y a la conducta del niño altamente superdotado. El aburrimiento es la causa de muchos de los comportamientos que estos niños desarrollan en el aula.

No debemos olvidar, que la falta de planificación en el trabajo escolar, o en el cuidado del material, se producen porque el cerebro del superdotado no tiene la misma manera de priorizar las tareas que el cerebro del no sobredotado. La planificación se produce desde una necesidad casi biológica de espontaneidad e improvisación, donde las actividades que requieren de mayor complejidad se ante ponen, a aquellas de tipo rutinario o cuyo aprendizaje o realización resulta algo más banal y menos estimulante.

El cerebro de los niños altamente superdotados y los superdotados profundos, aprende de las situaciones espontáneas, y estos niños necesitan de esta espontaneidad, para poder poner en funcionamiento todas sus capacidades intelectuales. En el caos y el desorden, es donde estos niños encuentran mayores fuentes para el aprendizaje, ya que es necesario poner en marcha ese pensamiento multinodal para poder resolver el reto al que se ven sometidos.

Este tipo de conducta y de aprendizaje no es cultivado, apoyado, ni entendido, dentro de las paredes escolares, donde se prioriza el pensamiento secuencial desde la repetición y la rutina, para poder tener así acceso al siguiente paso del aprendizaje.

La curiosidad y la motivación del superdotado, es la que guía su aprendizaje y focaliza su atención y concentración, el intentar obtener una atención forzada en estos alumnos por parte de las escuelas, tiene como resultado la confusión de estos niños con rasgos de algún trastorno como es el caso del TDAH.

Estos niños altamente superdotados y superdotados profundos, poseen una rapidez en sus reacciones, y tienden a responder en las distintas situaciones, de una manera que puede llegar a ser considerada de demasiado impetuosa, es decir, de serlo de niños impulsivos y precipitados. Los niños superdotados pueden mostrar una actitud impaciente, intolerante o incluso agresiva con los compañeros de igual edad cronológica, al no existir un intercambio entre las interacciones con los mismos en concordancia con su elevada capacidad intelectual.

Conclusión

Me reafirmo en la postura de que el TDAH no existe, al igual que también opinan otros científicos, y mi conclusión es que se trata tan solo de rasgos de niños superdotados, que se encuentran desatendidos e incomprendidos en la escuela convencional. La gente, e incluso los docentes, no entienden lo que significa un niño altamente superdotado, y es por este motivo, que se los identifican con la enfermedad, y que se crea que pueden presentar algún tipo de diagnóstico o de trastorno.

Opino que el verdadero problema al que nos enfrentamos, es el de asignar trastornos a comportamientos o conductas que son normales en los superdotados, o que surgen cuando un superdotado no se encuentra en el entorno adecuado y debe realizar tareas que están por debajo de sus capacidades intelectuales, o que no satisfacen su manera diferente y divergente de aprendizaje. Este tipo de comportamientos de los superdotados se consideran en demasiadas ocasiones por la mayoría y por la presión del grupo, como trastornos de tipo mental. Este tipo de mal interpretaciones y de la existencia del TDAH, se producen porque existe un gran desconocimiento entre los propios profesionales de la salud, y entre los docentes, sobre las características y necesidades sociales y emocionales de los niños y adultos altamente superdotados.

En muchas ocasiones, los síntomas que sirven para realizar un diagnóstico, no son más que conductas normales que se han llevado a extremos sacados de contexto, o de las que se desconocen sus causas, entre las que al hablar del TDAH, debemos saber y entender que se trata de la conducta normal del individuo o niño altamente superdotado.

El entorno de los individuos superdotados, no les entiende, ni comprende sus conductas, que lo son de inherentes a su propia superdotación, entre los que incluyo a los propios psicólogos y psiquiatras, que han recibido una formación básica, ya que para poder entender qué es la superdotación intelectual, se requieren de muchos años de estudio en este área, y siempre con el handicap, de que nunca se llegará a entender en su totalidad y comprender su propia fenomenología, si no se es un individuo superdotado.

El TDAH, es un trastorno sociocultural de la propia escuela en su fracaso de poder dar respuesta a una diversidad educativa, que no puede atenderse bajo los términos del aula inclusiva. Cuanto más difiera un alumno e incluso su propia familia de la cultura mayoritaria de la propia escuela de esa nación o lugar, mayor es la probabilidad de que estos alumnos, incluso no sobredotados, sean diagnosticados con TDAH por su despego y alejamiento de la norma de conducta aceptada como conducta normal por el grupo.

Los niños con TDAH son la manifestación más clara del fracaso del sistema escolar de la actualidad, donde la equidad se ha confundido con igualdad, y donde la diferencia es sinónimo de diagnóstico.

Referencias

Attention Deficit Hyperactivity Disorder, Decade of the Brain, U.S. Department of Health and Human Services Public Health Service, 1994

http://www.fdisk.com/add/adhd.htm

A decade after the Decade of the Brain, by Dr. Nora D. Volkow of the National Institute on Drug Abuse.

http://dana.org/Cerebrum/2010/A_Decade_after_The_Decade_of_the_Brain__Compilation/

Stuck in Another Dimension: The Exceptionally Gifted Child in School, By Stephanie S. Tolan,1985

http://www.stephanietolan.com/another_dimension.htm

Decade of the Brain

https://en.wikipedia.org/wiki/Decade_of_the_Brain

Decade of the brain. An agenda for the nineties.

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1011403/

July 18, 1994 | Vol. 144 No. 3, Time magazine

http://content.time.com/time/magazine/0,9263,7601940718,00.html

Why is Attention Deficit Disorder So Prevalent in the US? By Jeanette Farmer

http://www.retrainthebrain.com/adhd.html

Association Suisse pour les Enfants Précoces (ASEP) Swiss Association for Gifted Children, INTELLECTUALLY GIFTED CHILDREN

http://webcache.googleusercontent.com/

Presidential Proclamation 6158, July 17, 1990 by The President of the United States of America, A proclamation by George Bush

http://www.loc.gov/loc/brain/proclaim.html

Highly sensitive people: latent inhibition and creativity

http://highlysensitive.org/64/highly-sensitive-people-latent-inhibition-and-creativity/

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