Ser Superdotado es un estado permanente del individuo

Artículo realizado por Maria Rydkvist en Estocolmo a 6 de marzo de 2016, en base a las conclusiones recogidas de la distinta investigación científica en torno a los individuos superdotados que nos afirman de la existencia de diferencias neurológicas y biológicas.

Introducción

Los niños e individuos superdotados son aquellos que presentan una serie de rasgos característicos que les aportan una experiencia vital diferente al de los niños e individuos no sobredotados. Los niños e individuos superdotados presentan una serie de características de componente biológico que les aportan una experiencia fenomenológica vital diferente a la del resto de individuos no sobredotados.

Según la definición de 1991 de The Columbus Group ven la superdotación del modo siguiente:

”La superdotación es un desarrollo asíncrono en el que la combinación de unas habilidades cognitivas avanzadas, junto con una elevada intensidad, crean experiencias interiores y un nivel de conciencia que son cualitativamente diferentes de la norma. Esta asincronía aumenta cuanto mayor es la capacidad intelectual. Esta singularidad de los superdotados, les hace particularmente vulnerables, y requiere de modificaciones en las formas de educación ya sea la parental, la de los métodos de enseñanza en la escuela, y en las del propio asesoramiento alrededor del niño, para que se produzca un desarrollo óptimo del mismo”.

La investigación científica en torno al superdotado, nos va dando cada vez más pistas que nos acercan a esta definición como la más adecuada y en la que los individuos superdotados lo SON biológicamente hablando, a lo largo y ancho de todo el ciclo vital, y presentan diferencias físicas importantes entre la cuales según varios estudios recientes existen:

diferencias de tipo hormonal (alteraciones en los niveles de testosterona) con niveles diferentes de esta hormona con respecto a la población no sobredotada en los chicos.

una diferencia neurológica (diferencias en el grosor y maduración del cortex prefróntal y del modo en el que se realizan las conexiones neuronales).

-los superdotados presentan un déficit de inhibición latente (los estímulos se presentan simultáneamente y de manera horizontal en el cerebro del superdotado, y por este motivo no presentan la función automática para distinguir entre información primaria y secundaria, de ahí lo de oir el sonido del tic-tac de un reloj en una habitación donde la televisión está encendida)

-una diferencia en la frecuencia más corta de respuesta P300 a los estímulos a través del sistema nervioso para su recepción cerebral, lo que da lugar a una más rápida reacción a los mismos y respuesta más corta para la toma de decisiones.

La superdotación es un estado permanente del ser, así nos lo demuestran los numerosos estudios con el uso de Brain Imaging, electroencefalografías, análisis de los niveles de testosterona y hormonal…etc, y es por ello que sería una imprudencia el despojar a los individuos superdotados de esta fenomenología física que dicta el curso de sus emociones, de su interpretación de la información y de sus experiencias a lo largo de toda la vida que evidencia la ciencia, para darles una definición plana y constructa en torno a la mera manifestación de parte de su capacidad intelectual en forma de talentos académicos, y dentro de las limitaciones del currículo escolar.

No podemos quitar el rigor científico y reconocimiento real del que merecen estos individuos superdotados, para darles un mero rigor o valor académico o social, y despojarles así de su diferenciación biológica. Nada más lejos de la realidad física y fenomenológica del propio individuo superdotado.

El componente orgánico y biológico y la influencia del mismo en la totalidad del SER del individuo superdotado, no puede ser reducido a una dimensión y valor no orgánico, y fuera del propio individuo superdotado, a una dimensión externa, y no a la propiamente interna del “self”, y basada la externa, meramente, en el valor sociocultural de las posibles manifestaciones del self del superdotado, siendo estas manifestaciones ya preconcebidas y enmarcadas en forma de rendimiento académico, o en otros formatos socioculturales que se hayan decidido de manera externa al propio individuo superdotado, para catalizar su complejidad y fenomenología y darle así valor y credibilidad social. Creyendo así, que esta complejidad fenomenológica del superdotado, queda satisfecha y reflejada en esta uniformidad del sistema elegido para ello externamente, es decir satisfecha y expresada exclusivamente dentro del sistema educativo como único canal con validez propia.

Afirmar esto, el de darles solamente valor cultural al niño o adulto superdotado, solo si se manifiestan en el valor en el que hemos decidido computarles, sería algo similar a decir que un individuo diabético no lo es, si la sociedad socioculturalmente ha decidido negarle esta naturaleza física a los mismos, y abocarlos a que no reciban tratamiento por sus problemas orgánicos con la insulina, ya que no se reconocen los mismos, ni la existencia de la insulina como origen orgánico que influye en su salud física, o que un individuo daltónico no lo es para el resto del grupo, porque el resto de individuos, ven toda la gama de colores y de fondos, y han decidido en mayoría, negarles la experiencia fenomenológica de cómo los individuos daltónicos perciben y procesan la información del mundo, y de cómo esta se cataliza en su ser, influenciada precisamente por su diferenciación biológica, ya que el grupo no vive así, ven otro paisaje, y es en ese paisaje en el que deben ver y medirse todos sus ciudadanos.

NO podemos reducir la percepción y valoración de los superdotados, a la valoración sobre los mismos en un sistema externo a su propia naturaleza física y orgánica, es decir al mero rendimiento académico. Esto está abocando a las tinieblas al propio niño e individuo superdotado, al verse despojado de su naturaleza orgánica real y física, y percibido y valorado en sociedad, solamente en base a su manifestación académica.

Este enfoque solamente incrementa los ya desdichados clichés y tabús que acompañan y han acompañado, a los niños e individuos superdotados a lo largo de décadas yde la historia. Debemos darle el reconocimiento, la importancia y el apoyo necesario a esta diferenciación fenomenológica y física de los niños e individuos superdotados, solo por el hecho de serlo, y respetar así, la diversidad natural de la propia naturaleza del ser humano, no podemos condicionar la misma a la producción en un valor social concreto, exigiendo esto a unos individuos sí, y no a otros, ya que esto se presenta como un patrón de actuación lejos de la deseada igualdad a la que deben aspirar las sociedades, y para ello debemos respetar las libertades y derechos de todos y cada uno de los individuos que las conforman.

NO podemos negarle su condición vital al superdotado, ni su sensibilidad emocional y perceptiva, ni la influencia de la misma incluso en sus propias manifestaciones, y mucho menos su igualdad en libertades, si no se gana prestigio vía todo lo anterior y dentro del sistema impuesto para ello, y presentando de manera constante un buen rendimiento académico. Esto sería ponerle un precio a su libertad, y negar la influencia de la condición fisiológica, y sería negar lo orgánico, para pasar a convertir al superdotado, en un holograma cultural. El superdotado se convertiría en un holograma social, perdiendo su libertad y autonomía, y solo en base a este mismo, sería reconocido y tendría valor como SER por el grupo, pero no así el resto de individuos, que seguirían manteniendo intactos todos sus derechos y libertades civiles en el grupo, al igual que su igualdad en valor.

¿Por qué al 2% a la derecha de la curva de Gauss le pedimos que se gane y demuestre su condición natural y orgánica? ¿Por qué darles la carga del logro académico a los niños superdotados para que se les puedan reconocer sus libertades, su Ser natural, y que puedan ser aceptados y respetados en sociedad? ¿Por qué exponer a los niños superdotados ante mayores niveles  de estrés social y de dificultad de adaptación a la totalidad del grupo, cuando su naturaleza ya lo es de por sí de compleja y diferente, y esto les influye de manera innata en cada una de las situaciones y experiencias a las que se ven sometidos en su día a día?

¿Por qué deben estos individuos superdotados de ganarse su condición en el grupo a través del rendimiento y el resultado, para poder ser aceptados, integrados y reconocidos, y esto no se exige así para el resto de individuos no sobredotados que conforman el grupo social? ¿Por qué no darles a los niños superdotados las herramientas que necesiten para su desarrollo vital y del aprendizaje, con el mismo altruismo que estas se dan al 98% restante de los alumnos, sin necesidad de que deban ganarse nada, ni de demostrar nada al grupo, ya que lo SON de siempre y los aceptamos y acogemos como son? ¿Por qué no los apreciamos y acompañamos desde dentro, con respeto y solidaridad a su naturaleza diferente, como sí se hace con el resto de seres humanos, por el mero hecho de solamente serlo? ¿ Por qué poner condiciones y condicionar la naturaleza del superdotado y su libertad y valor en sociedad, para enfocarlo todo y que gire su inclusión en el grupo, exclusivamente en base al reconocimiento social en forma de logro académico?

¿Por qué le estamos quitando este reconocimiento de SER a la infancia de los niños superdotados? ¿Por qué se está dando un reconocimiento orgánico al 15% de los individuos los cuales no son poseedores de esta naturaleza fenomenológica y biológica que nos comentan los estudios científicos y que sí podeen los superdotados y de ahí la verdadera necesidad de diferenciación y ayuda?  ¿Por qué quitar la palabra superdotado a aquellos que lo son orgánicamente para buscar otras nomenclaturas?

La palabra superdotado nos habla, indica y diferencia, esto mismo, la de una forma del SER y de ser, la de un estado fenomenológico, y no solo una manifestación del SABER. El resto de terminologías y términos en este campo, se asocian siempre con este enfoque, con el del saber, reduciendo la superdotación a una parte meramente intelectual, a un plano bidimensional, cuya manifestación única debe producirse en el formato único de la escuela y su currículo.

Los niños superdotados manifiestan su superdotación en todos los ámbitos de sus vidas, porque lo son siempre superdotados, y no son solamente la manifestación de un saber en el currículo escolar. El resto de denominaciones y terminologías que no sean la de la palabra superdotado, lo son siempre relacionadas y conectadas meramente al SABER, y no al SER ni con respeto al mismo, y las suele acompañar la palabra intelectual, logro o rendimiento a su lado, pero luego se intenta negar, el que la superdotación y la definición de superdotado, sea identificativo y sinónimo solamente una medición del cociente intelectual, de CI, pero la clasificación en torno a estos niños, se realiza solo y exclusivamente por su rendimiento, aportación y manifestación intelectual, y no por serlo de superdotados, ya que esta opción se encuentra impedida y cohibida en la escuela actual . ¿No es todo esto, del rendimiento intelectual y de este enfoque en torno solamente al saber y al logro, un antagonismo de esa definición en torno exclusivo al cociente intelectual de la que se desea desligarse? ¿No es esto finalmente una incongruencia?

Una de los rasgos de los individuos superdotados que le dan valor a esta fenomenología vital y orgánica diferencial, es la existencia de la sobreexcitabilidad sensorial y emocional que presentan los mismos a los estímulos del entorno. No podemos decir que los niños superdotados son aquellos que solamente tienen un cociente intelectual igual o superior a 130, pero si que este cociente de corte de CI en 130, sería uno de los componentes necesarios para la nomenclatura y detección de estos individuos superdotados que presentan claras diferencias biológicas  y que se encuentran entre el 2% de individuos que se sitúan a la derecha de la Escala de Inteligencia de Weschler, siendo eses 2% el colectivo de búsqueda de estos individuos, pero no su totalidad, ni la sola medición del CI su única forma de identificación, ya vemos que las evidencias incluyen una multiplicidad de factores.

Las características de los niños superdotados, son un conjunto de rasgos de origen neurobiológico, fisiológico e incluso del sistema nervioso y de transmisión de los impulsos, que forman y conforman la experiencia y percepción de estos individuos, dándoles una experiencia orgánica de su existencia y de su relación con el entorno, que lo es de diferente al de  el resto de los individuos no sobredotados.

Entre los rasgos que caracterizan al individuo superdotado, a parte de un CI por encima de 130, una elevada creatividad, una elevada moralidad, un gran sentido de la justicia y el denominado “insight” y el “angst” de la introspección del superdotado, hay que añadirle el tema de las sobreexcitabilidades de Dabrowski, y que tienen su evidencia según la investigación al respecto, en que los niños superdotados llegan a presentar niveles diferentes de respuesta de la enzima P300, o mejor dicho de la onda P300 que el de los niños no sobredotados, y nos indica de una manera biológicamente diferente de respuesta a los estímulos, con respuestas más cortas, a la hora de tomar decicisones y de interpretar las sensaciones que perciben a través de los impulsos. La onda P300 (EP300, P3) es un potencial evocado,  que puede ser registrado mediante electroencefalografía, y se utiliza para conocer la función cognitiva a través de su presencia, magnitud, topografía y duración de la misma en los individuos, y nos da información de cómo se desarrollan los correlatos neuronales.

Conclusión

Las sobreexcitabilidades una vez más, tendrían un origen cognitivo-biológico y se engarzarían a la existencia de un elevado CI para que estas se presenten y para definir a estos individuos superdotados. Pero existen individuos en este 2% de la población que tienen un CI mayor o igual que 130, como es el caso de los individuos Arpergers o autistas de alto funcionamiento, pero que según los estudios, estos individuos con espectro autista, han presentado menor respuesta a los estímulos y una respuestasmás larga de la P300, por lo que desde esta comparativa con base a las sobreexcitabilidades, estos individuos no presentarían estos rasgos característicos y no entrarían a formar parte del colectivo de niños o individuos superdotados. Tras este breve análisis, vemos como el P300 nos está ayudando a cerrar el abanico fisiológico y de rasgos en torno al colectivo de individuos que son superdotados, y que llegaría según las evidencias de los estudios, a niveles menores al 2% de la población.

No se puede negar la evidencia existente en el distinto funcionamiento neurológico y biológico de los individuos superdotados, para poder así solo verlos con una lupa unidimensional en forma del rendimiento y el logro académico, y que deja fuera las miles de lentes con las que los individuos superdotados ven y experimentan el mundo que les rodea. Se debe permitir y reconocer, la libertad de ser y de serlos, a estos individuos, y liberarlos de las ataduras y limitaciones que se derivan de un reconocimiento en base a su SABER y no a su SER. La infancia de los niños superdotados, debe quedar liberada de condicionamientos de todo tipo para que puedan ser apreciados e integrados por el grupo.

Referencias

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Potenciales evocados cognitivos en niños autistas, COGNITIVE EVOKED POTENTIALS IN AUTISTIC CHILDREN, J.R. Valdizán, B. Abril-Villalba, M. Méndez-García, O. Sans-Capdevila, M.J. Pablo, P. Peralta, Y. Lasierra, M. Bernal-Lafuente http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/rehabilitacion-logo/potenciales_evocados_en_autismo.pdf

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Salivary testosterone Levels in Intellectually Gifted and Non.Intellectually Gifted Preadolescents: An exploratory study http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/713669174

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Intelligence and salivary testosterone levels in prepubertal children   https://majorityrights.com/images/uploads/prepubertal_iq.pdf

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Overexcitabilities and the Gifted         http://sengifted.org/archives/articles/overexcitability-and-the-gifted

The Multinodality of Giftedness: Brains on Fire http://education.jhu.edu/PD/newhorizons/Exceptional%20Learners/Gifted%20Learners/Articles%20-%20Gifted%20Learners/brains_on_fire.htm

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