Truco o trato? Entender o saber?

Artículo realizado por Maria Rydkvist en Estocolmo a 27 de octubre de 2016

Esta semana he visto por las redes sociales un video de una niña de cuatro años rusa, que salía en un progama “prime time” de la televisión, en el cual demostraba sus habilidades y logros en idiomas y en lectura, y que según sus educadores y progenitores sabía siete idiomas diferentes. En el video, sale una chica hablándole en español, otro chico en Inglés, y la niña respondiendo a ambos, y se le preguntaba que adivinase el nombre de un dinosaurio del que lee en inglés la descripción en una pantalla. Creo que no es la primera vez que vemos videos de este tipo de “niños prodigio” o de “niños superdotados”.

Los comentarios por las redes tras este bochornoso espectáculo de explotación infantil al que se relaciona con la superdotación y la precocidad del genio, son del tipo de “es un genio”, “que una niña así sabe más que un adulto” “esto sí que es un superdotado”.

He encontrado incluso, en algunos medios digitales de organizaciones que se relacionan con el apoyo a la sobredotación intelectual, el comentario de adultos y educadores supuestamente expertos en estos temas, al opinar sobre este video, pues que le resulta una aberración este tipo de espectáculos, pero que caían al igual que el público sin formación, en identificar la superdotación a través de este tipo de hitos del aprendizaje o “logros prodigiosos”. Es mi deseo el desmantelar los mitos y los estereotipos, cuando se equipara superdotación con hitos en la lectura, o en que se identifique con niños precoces que en numerosas ocasiones están sobreestimulados por sus propios padres, ya que lo que vemos no es su superdotación, sino solo talento, el tener talento no es ser superdotado, y paso a explicaros el por qué.

Incluso los propios docentes, hasta los que se denominan como de “gifted education”, caen en este tremendo error de no entender qué es la superdotación y el niño superdotado, porque precisamente estamos ante la enorme falacia de hacernos creer que “el superdotado es el niño que sabe muchas cosas”, de estas que les gustan a los mayores, para poder mostar las habilidades en público, “se trata de saber números, letras, dinosaurios, gustarle los robots, el bosson de higgs, el ajedrez”…etc, que no digo que no pueda interesarles a los niños superdotados alguna de estas cosas en alguna ocasión, pero el problema es que estas cosas las pueden llegar a hacer muchos niños, y esto no es sinónimo de superdotación.

A lo que me refiero, es que tal y como están las cosas en estos temas, es en este tipo de clichés, dónde no se debe mirar ni caer para encontrar al niño superdotado, precisamente porque se ha confundido el talento con la superdotación, y dentro del talento más del 20% de los niños con buen rendimiento, pueden tocar un instrumento o saber varios idiomas (sobre todo si proceden de familias con buenos recursos económicos), pero es precisamente estas cosas, en las que ya no nos podemos fijar para detectar un superdotado, y debemos volver al origen. Desde la perspectiva que deseo presentar en este artículo, la niña de la tele no es superdotada para mí, cómo tampoco lo es un “niño prodigio que toque el violín” en un video de youtube, porque se están ignorando las verdaderas bases de la superdotación:

1- Estos niños superdotados no son los que más saben, sino que se trata de niños que lo entienden todo.

2. Los niños superdotados presentan las sobreexcitabilidades de Dabrowski, sin sobreexcitabilidades, no existe superdotación.

Yo no veo en el video que esa niña presente ningún tipo de sobreexcitabilidad, como tampoco veo que entienda las cosas y sea consciente de lo que hace. Los niños superdotados son conscientes del entorno y lo cuestionan, porque lo entienden y así las intenciones de los adultos.

Es decir, si miro solamente al talento, a eso de saberse abecedarios, o países, o nombres de dinosaurios, pues no encuentro respuesta a ninguna de estas dos características de la superdotación que menciono,  y enmarcando el logro y el resultado de unas prestaciones determinadas de un niño en un tema escolar o en lo académico, no puedo detectar la superdotación, ni decir que un niño es superdotado, al contrario, me da pistas de muchas otras cosas que interfieren en la identificación y la complican.

Voy a matizar con ejemplos esto de que el superdotado “se trata de los niños que más entienden, y no de los que más saben”, ya que saber muchas cosas no es ser superdotado.

Además, precisamente por todo este tipo de clichés, de circos televisivos, y de estereotipos de “niños Einstein” por las redes, al niño altamente superdotado, se le deja finalmente sin aceleración y sin atender en el colegio, porque no tiene  buenas notas, no es Einstein.

Esto es un error mortal para el parendizaje de estos niños con una muy elevada cognición, y es que tristemente se malinterpreta saber con entender, y a los niños superdotados que tanto entienden, los mantienen atados en sus sillas y en sus correspondientes cursos sin ninguna medida extra por parte de los centros escolares y de los docentes, porque primero tienen que ser cómo los niños estos de la tele, y saberse de memoria las capitales de los países o tener buena escritura, o hacer los problemas matemáticos en clase cómo dice el profesor, para entonces poder ser considerados como superdotados, y poder avanzar de curso.

Esto de esperar a que se muestren para darles oxígeno, es el gran asesinato que la escuela inclusiva éstá haciendo con los niños y jóvenes más inteligentes de la clase, precisamente, porque no son los que más saben. Es muy frustrante recibir testimonios de padres con hijos con alta superdotación, que están hastíos de la escuela a los 9-12 años, pero que la escuela no los adelanta de curso, porque van aprobando por los pelos y eso no es ser superdotado, entonces aquí mi pregunta, es mejor acelerar a un superdotado uno o tres cursos si vemos que presenta bajo rendimiento y falta de motivación por los estudios, o dejarlo en su clase y que se suicide a los 16 años o se convierta en un caso de abandono escolar?

Dónde está toda esta filosofía progresista de la escuela inclusiva cuando realmente se la necesita? Osea que finalmente se trata de lo contrario a lo que promulgan, nos da igual tu capacidad cognitiva, porque partimos de igualitarismos mal entendidos, que finalmente se convierten en verdaderos estados policiales, donde el alumno cognitivamente más capacitado si  se encuentra mal tras años de falta de reto y de motivación en la escuela, pues solamente le decimos, “o muestras lo que sabes y tu talento como los demás, (ignorando esto de que su capacidad cognitiva no es cómo la de los demás, sino que siempre ha necesitado de una educación a medida a su manera de aprender) o te quedas en el mismo curso y hasta repites” porque no decirles directamente, “suicídate con 16 años, porque ya no podrás con más dolor e injusticia”.

Ese es el mensaje que de verdad se está transmitiendo en todos los colegios del mundo al maquillar la superdotación y su verdadera raíz, como si fuera talento, y así, según estas filosofías igualitaristas enfermizas, solamente es el esfuerzo lo que se valora, y nos olvidamos de lo orgánico, y de incluir la capacidad cognitiva innata diferente de estos alumnos, como punto de partida en este tipo de enfoques.

Si solamente se mira y reconoce el talento y el esfuerzo, se asesina al superdotado, porque se le exige primero que se esfuerce, pero claro, siempre en umbrales de puerta por debajo de la altura que ellos tienen, y además que muestren lo que saben, cuando estos niños entienden tanto, que saben que aunque se muestren, eso no les ayudará, porque lo que ellos necesitan no es mostrarse, sino aprender de verdad a la altura de su umbral, y aquí es cuando estas filosofías no tienen hueco para la desigualdad que nuestros hijos les suponen como reto, ya que entienden que “siendo negligentes” con los superdotados, y permitiéndoles saltarse un par de cursos sin mostrar lo que saben, porque lo necesitan orgánica y cognitivamente, es ser injusto con el resto de alumnos, que rinden bien en su curso escolar y se esfuerzan a diario.

Y aquí mi pregunta, es que acaso, querrían los alumnos de igual edad cronológica adelantar dos cursos si el centro se lo permitiese y pasar a tareas más complicadas? Pues os digo que la respuesta sería de un NO rotundo. Entonces, por qué vamos a medir y tratar al superdotado desde la bara de medir del no sobredotado, cuando se trata de capacidades y umbrales diferentes con necesidades distintas?. Mi pregunta es, por qué no se puede permitir que un niño con 12 años superdotado y que aprueba por los pelos o que va mal en el colegio y se encuentra desmotivado, no se le adelanten dos cursos? Cual es el problema? Que va a perder conocimientos? Pero si ya los está perdiendo por no poder mantenerse con interés cuando lleva años aprendiendo al 20% de su capacidad, mientras el resto lo hace al 100%? Osea, que se le está obligando a perder conocimiento, por no querer adelantarle conocimiento a través de acelerarlo de curso. Puede alguien explicarme esta dicotomía y la persona responsable de tal estupidez, por favor, que levante la mano en la sala?

NO os dáis cuenta, mis queridos no sobredotados docentes y directores de Centros, que ese alumno no está recibiendo el aprendizaje que le corresponde a su capacidad cognitiva?

Adelantadlo de curso lo que le permite, no es que se ponga al día en las cosas que debe saber, sino que les permite aumentar el porcentaje de aprendizaje que reciben en el aula a diario, y alejarse cada vez más de ese dañino 20% que es precisamente lo que les está haciendo perder todo interés por aprender y les aleja de la escuela, al no estar aprendiendo nada. Dadles el reto, independientemente de lo que deban demostrar en saber, para que así, pues se ajuste su organismo y capacidad cognitiva a un nuevo nivel de aprendizaje que le exige un aprendizaje a mayores porcentajes que el que se le está proporcionando dentro de la clase de igual edad cronológica y mismo curso.

Permitirles intentarlo e ellos y a sus familias, si no funciona, siempre pueden volver dos cursos atrás, pero los estudios de aceleración escolar, nos muestran que estos alumnos se encuentran mejor y que se alejan de las estadísticas de suicidios. De verdad aún pensamos que queremos a nuestros alumnos o hijos y que les damos una escuela justa? Debemos dejar de mirar el talento y centrarnos en la necesidad y porcentaje de aprendizaje que debemos aportar a estos alumnos.

A ver, esto es como si alguien tiene que elegir entre contar calorías en una dieta para saber exactamente cuanto peso puede perder con ese tipo de dieta, o realizar una dieta que deja de contar las calorías porque lo que le pasa al paciente es que tiene anemia o es diabético, y se trata de hacer una dieta saludable, donde el recuento de caloría solo es posible una vez estén los marcadores corporales en equilibro. Es tan difícil de entender? Queremos que los niños superdotados sigan con anemia porque les contamos aún las calorías, cuando de lo que se trata es de darle hierro y ver qué tipo de alimentos deben incluirse en la dieta ya que seguir contando calorías, no hace que la anemia remita, sino que se puede hacer permanente y poner su vida en peligro..

Y aquí comienzo mi relato, recuerdo reunirme con un director de un Centro escolar, y al comentarle de la superdotación de mi hijo, que este me pregunta, que si mi hijo sabe muchas cosas, a lo cual le miro a los ojos y le digo, no le entiendo, a qué se refiere, a qué me siento con él cada noche y vemos juntos el telediario y está al tanto de las noticias del mundo y hasta del conflicto con los refugiados de Siria o está apuntado a violín o piano? Pues no, ni hijo no es eso, no se trata de los mucho que sabe, si no de lo mucho que entiende.

Cuando me comentan que un niño de cuatro años lee solo, porque es superdotado, para mí no significa nada, pero nada de nada, yo necesito calidad en la información, no cantidad y salirme del talento, os doy ejemplos.

El superdotado es el niño que se niega a lavarse los dientes a los tres años, pero no porque se niega y punto, sino porque no le vale el argumento de los adultos de que “si no te los lavas te salen caries”. Este niño que entiende, no que sabe, ya que saber en este campo sería que el niño en cuestión se sabe los nombres de todos los dientes, lo cual es irrelevante para detectar la superdotación, y no me valdría, lo que me vale, es cómo entiende.

Pues el niño se niega a lavarse los dientes, porque “entiende por sí solo” que las caries no es algo que salgan de un día para otro, y le dice al adulto que no le amenace, porque sabe que “las caries es algo que tarda mucho en hacerse y que podría pasar hasta un año sin lavarse los dientes si quisiese, y que no se los va a lavar”. Esto es un niño superdotado de tres años, el que entiende y por eso cuestiona, porque el argumento del adulto presenta fallos y él lo sabe, y ya no lo puedes engañar con lo mismo que se le dice a cualquier niño.

Estoy segura, que muchos de esos “niños prodigio” que salen en la tele y concursos varios, nunca han llegado a entender de verdad de lo que es una caries con tres años, y no se han negado a lavarse los dientes porque los argumentos de sus padres les parecen poco más que una absoluta estupidez.

Veís? no se trata de saberse el nombre de todos los dientes, si no de entender lo que realmente pasa si no se lava uno los dientes, y hasta saber lo que realmente son las bacterias y que estas no son “monstruos que taladran nuestros dientes” como tantos dibujitos de folletos de dentistas les enseñan a esa edad, sino que estos niños saben la verdad, y por eso, es tan difícil “manipularles” en la escuela, porque entienden todo, pero todo, todo.

El niño superdotado, es el que se niega a vestirse de ningún tipo de disfraz en el colegio con 4 años, y a actuar o bailar en público para los padres y adultos, tomando el ejemplo de la niña en la tele mostrándose delante de todos…,y esto le pasa por tres motivos:

-por una parte, porque se dan cuenta  que no se trata de nada pensado para niños, sino que se trata de los mayores haciendo que los niños canten o bailen, para disfrute de los padres, no de los niños, y ven la suciedad del adulto.

-por otra parte, porque ya con esa edad a los cuatro años, han desarrollado el sentido de la verguenza y del ridículo, y saben que salir con la cara maquillada o con un traje de abeja delante de los adultos, se trata de algo humillante y bochornoso.

-por culpa de las sobreexcitabilidades, les molesta y pica todo tipo de trajes folclóricos varios, de tejidos recios, con encajes, cremalleras, etiquetas, bordados..etc, esto es un verdadero martirio sensitivo para la piel del niño superdotado y se niegan a ponerse estas cosas.

La niña que sale en la tele, no muestra sentido de la verguenza alguno, es ajena a esta sensación de aforo en lo público y de hasta la posible humillación que supone ser estar siendo utilizada como un mono de feria. Es una niña que sabe muchas cosas, pero que no entiende las cosas, no es consciente de su situación y yo personalmente en ese video en concreto, no veo ningún niño superdotado, y siento lástima del uso que se está haciendo de una menor.

Los superdotados son niños conscientes de todo lo que les rodea a muy temprana edad. Recuerdo a uno de mis hijos con tres años y medio en la playa. No le daba miedo el agua y había olas, y él quería meterse en lo hondo con sus manguitos con los chicos que hacían surf. Estaba jugando en la orilla y yo le decía cuidado, no entres más al agua, en un segundo estaba ya más adentro y me tuve que ir corriendo para regañarle y traérmelo a la orilla, recuerdo que se me ocrrió decirle, “ten cuidado, que verás como entres más adentro, puede haber tiburones” (no fue muy inteligente por mi parte, pero mi paciencia se agotaba…) de repente, me mira a los ojos profundamente y me dice, “mamá, de verdad? tiburones?” y sonríe irónicamente. Me hizo sentirme estúpida, porque sabía la verdad y su madre estaba mintiéndole.

Entendía que si estaba en un lugar público con miles de bañistas en el agua, era porque se trata de un mar que no tiene tiburones, si no, cómo iban a permitir que se bañasen niños allí si podían ser devorados por los tiburones? El niño de la tele, se sabe los nombres de cientos de peces en el mar, eso es el talento, pero eso no me demuestra que entienda  con tres años que si su madre dice que puede venir un tiburón, que no la crea, porque sabe que ella está mintiendo. El niño superdotado es aquel que a los seis años le dice a su madre, “mamá no es justo que tú y papá os acostéis juntos y tengáis sexo, yo quiero verlo y saber cómo sucede, quiero que me aviséis la próxima vez”. El niño que sabe mucho, se aprende los nombres de las partes del cuerpo en el colegio, y saca un 10 en el exámen.

Cuando a la superdotación se la explica cómo es, no tiene nada que ver con cuánto un niño  sabe, ya que se trata de una dimensión totalmente diferente del individuo, y que no entra dentro de aquello que de manera sencilla, podemos contabilizar como saber.

El reto está realmente en que se cuente la superdotación desde su verdad y no desde el filtro de los hitos académicos. Lo que pasa es que al hacerlo desde este lugar, desaparecen y se esfuman muchos de esos niños prodigio o precoces, o de altas capacidades, porque entonces ya no quedan incluídos, pero la medida para incluirlos a ellos “como superotados”, deja de medir al superdotado de verdad, y le perjudica.

Entonces mi pregunta, seguimos admirando a los niños que saben muchas cosas y llamándoles equivocadamente superdotados para que el 20% de las familias con recursos puedan sentirse integradas, o con hijos que son superdotados? O nos centramos en explicar bien qué es la superdotación de una vez,  y hablar de niños que entienden todo, y que provienen de todos los estratos sociales, y que necesitan de entendimiento en la sociedad para que se les diferencie del talento y se les incluya? Entonces que elegimos, truco o trato?

calabaza

Un pensamiento en “Truco o trato? Entender o saber?

  1. Maria muy buen hilo de tu blog. Con videos como este de la niña lo que se hace es confundir a los padres. Un niño SD no tiene porque hacer esas cosas, es más, creo que en muchos casos renunciarían volutariamente a ser “mono de feria”. La inteligencia de un SD, y sobre todo la del altamente SD, tiene un altísimo componente innato y carácter de potencialidad. Cosas como las que hace la niña del video pueden ser “entrenadas” por los padres con el consiguiente “daño” que le infringimos al niño. Con videos como este, también se consigue hacer creer que si un niño no saca buenas notas no es SD. Y es otro gran error que puede frustrar a muchos padres que ven con claridad como su hijo es SD, y si que muestran sobreexcitabilidades, hipersensibilidad ante la injusticia, retan las normas arbitrarias de los mayores, etc. La niña del video podría ser SD, pero cuidado, no lo es por hacer las cosas del video, ni es más SD por hacer eso. A mi modo de entender el que es más SD es el que se niega a participar en esas “pantomimas”. El SD es disciplinado, diría yo con mucha automotivación, pero solo para las cosas que realmente le gustan y para las que muestra interés. EL SD es capaz de tener una automotivación en temas que le gusta de manera muy exigente. Es capaz de tirarse horas en “flow”, sin ni incluso pararse para comer. El problema de los niños SD que comenta María, de entre 9-12 años, ya han perdido la motivación si no se les ha “acelerado” los cursos que sean necesarios. En España la ley es clara para la aceleración. Creo que “todos” los casos de denuncia de los padres en los juzgados dan la razón a ellos. La ley lo dice muy claramente. Se puede pasar de curso sin problema. Así que animo a los padres a denunciar a los colegios en los juzgados si estas medidas que contempla la ley no son tenidas en cuenta. No solo hacen un favor a su hijo, sino también a todos los niños y padres de este colectivo.

    El superdotado, como dice María, no es el que muestra gran cantidad de “output”. Sino el que en su procesamiento interior se muestra de manera diferente. Es el niño que entiende lo que se le dice en clase “al vuelo”, y pierde el interés en la explicación que sigue dando el profesor. Ya sabe hacer las cosas, mientras sus compañeros tardan 10 repeticiones más en enterarse. Se dice que un SD pierde un 50% del tiempo de clase, pero un PG pierde cerca del 90% de la clase. El SD es el que intuye soluciones en ejercicios que se le muestran en clase, e incluso es capaz de plantearlas de manera diferente. Es el que “cuestiona” el planteamiento del problema, pues es equívoco. Por este motivo, en muchos casos, no saca buenas notas, e incluso pierde toda la motivación. El superdotado muestra intereses inusuales para su edad, cuestionamientos profundos, existenciales, a la par que una humildad y moralidad más extensa que el resto de los niños.

    Por estos motivos, no veo bien que se asocie superdotación con muestras de nada, ni desarrollo del “talento”, ni de ninguna de esas formas de “corrupción” del niño. El niño SD no solo “es” escuela. Fuera de la escuela también tiene que vivir y relacionarse con gente, y ahí también persisten sus problemas. Es hora de solucionarlos!!!!!!!!!

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s