Los genios también lloran

Artículo realizado por Maria Rydkvist en Estocolmo a 8 de diciembre de 2016

La superdotación como muchas otras cosas en este mundo, se encuentra tristremente influenciada y dominada por un halo exclusivamente varonil y masculino, donde el propio estereotipo del ”hombre genio” o del ”hombre extremadamente inteligente”, impiden el poder explicar las cosas de este estado del individuo en lo referente a sus emociones como realmente son, con independencia de su género.

Todo esto ocurre, porque la verdadera  realidad humana y cotidiana de los altamente superdotados, dejaría al descubierto al mito, mostrando su alma y desnudez, y a la sociedad, sin héroes huecos y rellenos de serrín, de los que tanto es propensa a crear e idolatrar.

La sociedad actual es competitiva y egocentrista, cualidades ambas, que dejan poco o ningún espacio al reconocimiento del llanto, como una de las herramientas más humanas con las que cuenta el genio para lidiar con su día a día, y para poder ser prolífico y creativo.

El llanto se  identifica como un símbolo de debilidad, y así a la sensibilidad emocional. Cuánto más, el llanto del hombre, y como consecuencia de este prejucio, del hombre excepcionalmente superdotado. Es por ello que veo necesario hablar sobre esta realidad tan humana y natural, la del hecho de que ”los genios también lloran”. La genialidad no entiende de género y se encapricha y engarza en el individuo altamente superdotado sin entender de éste.

Solamente la palabra genio en castellano, se trata ya de un sustantivo exclusivamente de género masculino, dejando poco margen para poder hablar e identificar a los altamente superdotados, como en realidad son, es decir, personas con una extrema sensibilidad emocional y que rompen en llanto con mucha frecuencia y facilidad, en ocasiones por sentimientos de frustración, de impotencia, y por el sufrimiento que sienten de las injusticias que observan del mundo. Se trata de un llanto que al mismo tiempo es sanador de este ”angst”, que persigue al altamente superdotado a lo largo de su vida.

Cuando hablamos de la simbiosis alta superdotación e imagen del genio, a ésta se la relaciona siempre con adjetivos del tipo: creativo, enérgico, inteligente, temperamental o triunfador, es decir, con atributos tradicionalmente masculinos según los constructos de las sociedades tradicionales.

La imagen del genio que llora a menudo, y a solas en su habitación, o en compañía, o por cosas por las que no puede contener las lágrimas aunque se encuentre en público, o hasta ante su jefe en la empresa, no es algo de lo que se haya hablado hasta ahora, ni que se pueda leer en ningún artículo de investigación sobre superdotación.

Es más, me entristece incluso, la idea de que muchos hombres altamente superdotados, se hayan visto obligados a encasillarse a ellos mismos alrededor de este estereotipo de dureza y de éxito, y de hombre blanco academicista, impidiéndoles no bajar la guardia ante el resto, y el conectar y disfrutar en profundidad de sus emociones, haciéndoles perder así en flexibilidad, coherencia, y hasta en creatividad y en nivel de superdotación.

Parece que el tema de la sensibilidad y del llanto, es algo tradicionalmente identificativo de las mujeres en sociedad. Pero si hay algo diferente en esto de la espora de la superdotación en el ser, es que en el cerebro e identidad de estas personas, no existen los constructos de género, y se llora como individuos que son.

En alguna ocasión, y ante obvias manifestaciones de mis emociones y de mi sensibilidad ya sea en mis escritos, o en mis comentarios en las redes, hombres superdotados del entorno, han llegado a acusarme ”de depresiva” por ser capaz de conectarme a mis sentimientos e intenso mundo emocional en público. Me promulgo plenamente libre, y actúo en base a esta liberación de prejuicios y de emociones, con la que me siento segura y cómoda.

El hablar de que las emociones del altamente superdotado le conducen al llanto con regularidad, es un tema aún tabú en general, en el campo de la superdotación intelectual.

El altamente superdotado, debido a la enorme sobrecarga de estímulos tanto externos como internos que percibe, acumula gran cantidad de intensidad emocional, que se equilibra y libera a través del llanto.

El proceso fisiológico que el llanto conlleva en el individuo altamente superdotado, se trata de un modo de catalizar las imágenes mentales, las sensaciones, las memorias y las conexiones que su cerebro realiza, y de manera constante. Sin la existencia de un gran número de momentos en los que “rompe a llorar”, aunque a veces se trate de sólo un par de minutos, no podría el altamente superdotado mantener su cordura, e ímpetu de espíritu. Las lágrimas e ira del genio no lo son por su locura, sino por su gran inteligencia.

En las sociedades occidentales, las emociones se han desconectado de los ámbitos escolar, laboral y hasta familiar. He aquí la paradoja, el altamente superdotado necesita llorar con mucha más frecuencia que el individuo promedio, y no ya semanalmente, sino romper en pocas lágrimas casi a diario, o varias veces en un día, para poder así filtrar los efectos de su elevada capacidad cognitiva, que son los que incrementan la intensidad de sus emociones.

El llanto del genio no es símbolo de debilidad, al contrario, cuanto mayor es el nivel de sensibilidad e incluso de frecuencia en la aparición de las lágrimas en el rostro, más intenso y creativo es el periodo en el que se encuentran, y mayor el nivel de superdotación de la persona. Es precisamente, a través de estos momentos de explosión emocional, donde la creatividad les inunda y les limpia.

El llanto es el instante previo al flow del altamente superdotado que puede durar muchas horas, pero es esa ruptura de emoción y de dolor, la que inicia el momento intensamente creativo.

Los altamente superdotados ”crean” con el rostro cubierto en lágrimas, y es la propia lucha interior y emocional, la que les lleva ”a limpiarse” con un llanto creativo y revitalizante.

Los altamente superdotados lloran y mucho. Cuanto mayor es el mundo emocional como efecto de una muy elevada capacidad cognitiva, mayor es el nivel de intensidad y de sensaciones que deben gestionarse, y con las que deben de lidiar en sus vidas. Cuanto mayor es el nivel de superdotación, con más frecuencia pueden estos individuos romper en lágrimas.

”El llanto inteligente”es una de las demostraciones más claras de la existencia de la alta superdotación en el individuo.

Cuando se rompe en dolor y se nada en lo más profundo de las emociones, es cuando aparecen las ráfagas y momentos más creativos y prolíficos, cuya finalidad es la de tonificar el sobrecargado mundo interior, que ha llegado a acumular a veces, durante unas pocas horas, o en unos pocos días, de una cantidad desbordante de información y de  emociones. El mecanismo del llanto en el altamente superdotado es algo casi autómata y que se repite con frecuencia.

“El llanto del genio” le sirve para poder enfrentarse de nuevo ante un lienzo en blanco, y es una puesta a cero del propio sistema emocional de estos individuos.

”El genio de verdad” llora intensamente, y es una persona extremadamente sensible, siempre ha sido así, pero la historia nos muestra una cara diferente de la inteligencia, sin su profundidad, y sin su emoción. Es precisamente la existencia de esta alta sensibilidad y de una huracanada intensidad, lo que marcan y perfilan de manera singular la personalidad del excepcionalmente superdotado, y por la que el genio siempre es y se le reconoce.

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Un pensamiento en “Los genios también lloran

  1. en la eso yo sufría frustración, muy pocas veces lloraba pues me encerraba en mi mismo, y ahora con un trastorno como es la desrealizacion, debido a que siempre en la ESO, quería ser alguna cosa, me provoco en cuarto, este problema, y desde entonces, las veces que podía sentir dolor por la injusticia lo he perdido, ya noto que mis emociones las he perdido casi, soy un autómata, sufro con esto desde hace 3 años, no sabia porque, hasta este ultimo año, descubrí por un casual que soy sd, yo, un imbécil disléxico que hacia el tonto en clase como se lo podía imaginar? pues si, y eso explicaba muchas cosas, después de saber que tenia un ci entre 140 y 155(las veces que he sido medido) me quede boquiabierto, pues era este el origen de mis problemas mentales que no deseo ha nadie, los llantos que tanto explicas, los sufría antes, poco, para evitar enseñar sentimientos, y la frustración y la angustia la pagaba de otra manera(encerrándome hora jugando a videojuegos) yo siempre era sociable en la eso, sabia que era distinto, no sabia porque pero me daba igual, veía en ellos mis mismos problemas( que te llamen tonto por no saber escribir bien y creértelo es duro) quizás por eso socialice bien, simplemente buscaba gente que no me mirase mal por no saber escribir, quizás esto me salvo de encerrarme, aunque cierto es que lo sufro, pues este trastorno aunque sea leve, te jode la vida, viendo tu aportación(las leo desde que noto que me describes) ojala hubiese llorado mas, ojala hubiese soltado lo que quizás en este momento sentía mas, quizás, ahora no estaría así,

    soy de bcn,soy nuevo y perdón por mis faltas, mis problemas tanto de escritura y lectura me joden

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