La superación personal del niño y del adulto altamente superdotado

Artículo realizado por Maria Rydkvist en Estocolmo a 15 de marzo de 2017

Aunque en numerosas ocasiones he tratado el tema de las dificultades que pueden rodear la vida y la personalidad de las personas altamente superdotadas, creo que en esta ocasión me gustaría hablar de lo opuesto, y de algunos rasgos positivos de la personalidad de estos individuos que los puedan caracterizar más incluso, que su propia capacidad cognitiva, aunque como veremos a continuación, es ésta la que da lugar a unos rasgos de la personalidad que requieren de un gran control y fortaleza mental.

Hace poco estuve leyendo un artículo que trataba de la capacidad que algunos niños altamente superdotados poseen para poder superar infancias difíciles y traumáticas, y cómo incluso, este tipo de vivencias les han aportado al contrario de todo pronóstico, un pensamiento aún más independiente y divergente.

Los niños altamente superdotados que sufrían de gran estrés en la infancia debido al abuso de sustancias de los adultos, a situaciones incluso de insalubridad mental de los familiares más cercanos o que han sido sometidos a situaciones de maltrato, les suponía en su desarrollo, el tener que invertir una gran parte de su tiempo en el uso de la propia capacidad cognitiva para la posible búsqueda de soluciones o respuestas a los problemas del entorno como método de supervivencia, lo cual terminaba aportándoles unas cualidades que favorecían la capacidad innovativa en la edad adulta, y hasta el poder realizar una ruptura creativa en un grado mayor al de aquellos niños altamente superdotados, que no habían experimentado este tipo de situaciones extremas en la infancia.

Se hablaba de que los niños altamente superdotados debido a este tipo de situaciones traumáticas, se veían sometidos a más momentos de soledad en sus hogares y que este aislamiento en contra de lo que se suponía, les favorecía en su propia divergencia de pensamiento y en aprender a realizar conexiones de conceptos originales que de otro modo no se hubiesen producido.

De todos es conocido el tema de las infancias traumáticas o difíciles de algunos personajes de la historia que posteriormente han sido considerados genios, que se superaron con creces al entorno y a sí mismos, y ante situaciones personales o de falta de recursos de gran complejidad.

Si algo caracteriza la mente de las personas altamente superdotadas es su gran capacidad para la resolución de problemas. Los retos que la vida puede colocar delante de estos individuos pueden fuera de todo pronóstico, convertirse en pilares que consoliden sus propias capacidades intelectuales y emocionales.

Aunque es complicado el poder realizar un estudio que realmente analice en profundidad lo anteriormente escrito y el tema de la superación personal del altamente superdotado, sí que es cierto, que ese salto cognitivo que los sitúa en el extremo derecho de la curva de Gauss, lleva asociadas unas características positivas que en la mayoría de los altamente superdotados se dan en un mayor grado que en el resto de la población, y que afectan a su modo de ser y de enfrentarse al mundo.

Entiendo que no hay que buscar ningún tipo de glamour en el hecho de que un niño deba verse envuelto en la violencia del hogar, ya que resulta algo increíblemente difícil y que del mismo modo puede dar lugar a niños que crecen en un ambiente que los hace de manera comprensible desconfiados, y que les puede dejar marcados de por vida de uno u otro modo tras años viviendo entre el miedo y la frustración, pero sin embargo asumo, que existe una capacidad de superación distinta en el altamente superdotado, como resultado de una capacidad cognitiva diferenciada. Entre estas características de la personalidad encontramos:

La superación y el crecimiento personal se trata de un proceso de transformación del individuo en el que se deben de adoptar nuevas formas de pensamiento y adquirir una serie de cualidades para la adaptación al medio y la consiguiente superación de las dificultades, las cuales, finalmente, ayudarán a mejorar la calidad de vida y a entender las circunstancias que lo rodean y a lograr cambios positivos en su vida.

Hoy en día este término ha adoptado una nueva terminología que denominamos como “resiliencia”. Los individuos altamente superdotados y en especial los superdotados profundos poseerían esta capacidad cognitiva que les falicitaría el poder desarrollar su pensamiento para poder entender el entorno que los rodea y los retos que el mismo les plantea, buscando la manera más adecuada de supervivencia al mismo.

En un estudio realizado sobre los niños y adolescentes superdotados profundos, se indica de esta cualidad, mencionando que finalmente serían estos niños más excepcionalmente superdotados los más difíciles de identificar por los docentes y padres, al saber camuflarse aún más entre el grupo que los niños con menor grado de superdotación. Se trataría de “verdaderos camaleones en el sistema” ya que el objetivo último de la propia inteligencia es la supervivencia en el medio, y estos niños poseerían un mayor entendimiento sobre las herramientas necesarias para sobrevivir al mismo, entre las que se situaría la de saber pasar desapercibidos.

Serían niños que incluso tendrían un menor riesgo de ser víctimas de bullying en la escuela, ya que al incluso contar con una mayor capacidad de liderazgo, podrían situarse entre los alumnos más valorados por el resto de compañeros en el grupo escolar o de amigos. Se trataría a su vez de niños que son capaces de socializar con todo tipo de personas, no llegando a perder el control sobre su verdadera naturaleza, que en muchas ocasiones desconocen o esconden. Esto es sólamente, una de las interpretaciones sobre este tipo de alumnos excepionalmente superdotados y sobre la dificultades que supone su propia identificación.

La maleabilidad es la propiedad de un material en estado sólido de adquirir una deformación mediante descomposición sin romperse. Esta maleabilidad del niño o adulto superdotado profundo, sería necesaria para poder “descomponerse” hasta límites insospechados o situaciones difíciles que exigen deformar su pensamiento para llegar a un nuevo equilibrio mental y emocional en el propio proceso de superación personal. Esta maleabilidad sería sinónima de una flexibilidad cognitiva donde el sujeto es capaz de detectar la ineficacia de sus conductas que en ocasiones puedan ser particulares y hasta novedosas, y la consecuente habilidad para saber sustituírlas por otras más ajustadas a los requerimientos circunstanciales.

Una más elevada capacidad de razonamiento, les puede facilitar esta habilidad aportándoles un mayor control de la actividad mental, resolviendo las tareas y tomando un mayor número de decisiones que requieren de una más elevada capacidad de resolución de problemas. El círculo se cierra nuevamente siendo lo opuesto a la rigidez de pensamiento o rigidez cognitiva, y que se produce en individuos de un menor rango intelectual.

Finalmente, en una posible mayor incidencia del éxito ante entornos hostiles o situaciones traumáticas necesitamos de ímpetu vital, o el por todos conocidos “drive”. Esto significa la existencia de una fuerza o impulso que produce una especie de “embestidura” y que se refiere a la fuerza o energía con la que se es capaz de realizar una labor, y no sólamente de realizarla, sino de llegar a completarla por muy complicada o imposible que parezca en un principio.

Existe en el altamente superdotado y el en superdotado profundo, una embestida extra llena de eficacia, positivismo, entusiasmo, valor y espíritu, ante las desgracias o retos que se plantean en el propio proceso vital. Hablamos de un valor o coraje que les permite enfrentarse a un trabajo o acción con una pasión que lo impulsa y lo motiva para que se produzca un resultado próspero y eficaz, sin llegar a perder el ánimo o las fuerzas.

Se habla a menudo de la intensidad emocional de los altamente superdotados, y de cómo se trata de “personas con gran pasión” cuando se embarcan en tareas o luchas contra injusticias que les despiertan de gran motivación e interés. Este “ímpetu vital” del altamente superdotado le ayudaría a enfrentarse ante la adversidad con una fuerza interior de mayor grado y buscando el resultado en primer lugar, antes que desistir ante la talla y tamaño del propio reto al que deben enfrentarse.

En realidad he tenido la oportunidad de poder acercarme a esta perspectiva de la infancia en adversidad en primera persona, y percibo relatos similares en los testimonios y experiencias de otros individuos altamente superdotados, que parecen haber sido capaces de superar todo tipo de adversidades en su pasado y presente, y que dicen encontrar la respuesta en las características que les aporta su propia superdotación, convirtiéndose ésta también en un “valor refugio” cuando se hace aún más necesario saber seguir luchando.

fullsizerender-4

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s