El rango de CI de 180 a 200

Artículo realizado por Maria Rydkvist en Estocolmo a 1 de febrero de 2018

Es la realidad de aquellos individuos con puntuaciones por encima de 180 una evidencia de la imagen del ”genio superbrillante”? Desgraciadamente, no existe casi información sobre este tema.

Como muchas características, la inteligencia se teoriza siguiendo el pincipio de la curva de distribución normal. A día de hoy, existe una minoría de investigadores que han estudiado a los individuos de inteligencia extrema, y que nos confirman que hay más personas en los rangos superiores de la inteligencia de lo que cabría esperar en relación al ajuste de la curva normal y su relación a la distribución de las puntuaciones de la inteligencia.

Ya hace años, Linda Silverman comenzaba a extrañarse de que alrededor de un 4% de todos los niños que acudían a su centro en Colorado, obtenían puntuaciones por encima de un CI de 170. (Esto no es sinónimo de que el 4% de los niños son extremadamente inteligentes, sino que 4 de cada 100 niños que acudían a su centro, obtenían una puntuación de CI de 170 o superior). Silverman afirmaba que los resultados sumaban peso al cuerpo de estudio e investigación que había encontrado una frecuencia mayor de lo esperado para las puntuaciones que se situaban en el rango del extremo superior de la curva para la distribución del cociente intelectual. 

Claro que es cierto que hay relativamente pocos individuos con una puntuación tan alta, alrededor de uno en un millón según la distribución hipotética de puntuajes alrededor de la media, aunque es posible que se de con algo más de frecuencia en la práctica.

Una serie de estudios ((Gallagher & Moss, 1963; Stott & Ball, 1965) han demostrado una frecuencia inesperada en las puntuaciones que se sitúan a ambos extremos de la Curva de CI, aunque nadie ha estudiado realmente y de un modo sistemático las puntuaciones situadas en el rango de 180-200, pero esta afirmación queda cuestionada ya que es normal que se puedan producir pequeñas desviaciones en la distribución, lo cual no es sinónimo de que existan más individuos en el mayor rango de cociente intelectual de los que la propia curva prevee en su distribución normal. Se han analizado para ello, estudios realizados con individuos de grupos diferentes y de diferentes países y se concluye que lo recomendable es aplicar que la norma se cumple también para el caso de las puntuaciones más elevadas de la inteligencia.

Partiendo desde una definición consensuada de inteligencia por parte de los investigadores podríamos decir que:

La inteligencia es una capacidad mental general, que, aparte de otras cosas, requiere de la existencia de la capacidad de razonamiento, de planificación, de resolución de problemas, de un pensamiento abstracto, de la comprensión de ideas y de conceptos complejos, de un aprendizaje rápido y del aprendizaje en base a la experiencia. La inteligencia no se trata entonces del mero aprendizaje de libros, ni de una destreza académica en concreto, ni de ser bueno pasando exámenes. Más bien lo que refleja, es una capacidad mucho más amplia y más profunda para comprender nuestro entorno, se trata de ”saber captar” y de ”dar sentido” a las cosas, y de ”discurrir” qué hacer.

David Feldman en 1984, presenta los resultados del seguimiento realizado por el autor a aquellos individuos con un cociente intelectual por encima de 180 puntos y que fueron seleccionados como muestra para el estudio anterior de Terman titulado: ”Genetic studies of genius”.

De la muestra original de 1500 individuos utilizada por Terman en su estudio ”Genetic Studies of Genius” (1925-1959), solamente 26 individuos alcanzaron un CI de 180 o superior (7 mujeres y 19 hombres) en el test de Standford-Binet.

Usando los archivos de Terman, 26 de los individuos con puntuaciones por encima de 180 fueron comparados con 26 individuos más, elegidos al azar de la muestra utilizada por Terman. Los resultados mostraban que los puntos extra de CI producían diferencias y que los extremadamente superdotados no parecían ser indicativos de ”genio”, en el sentido de lo que la gente y el constructo social entiende por este término. 

La diferencia aritmétrica entre ”promedio” y ”genio” en un test de CI es de unos 40 a 50 puntos. Una puntuación de CI de100 se entiende como promedio, mientras que una puntuación por encima de 140 o más, se interpreta como dentro del ”nivel de genio o genialidad”.

Aunque han existido numerosos estudios que siguen la trayectoria de individuos con elevados CI (Goleman 1980) incluyendo a aquellos con puntuaciones en los 140 puntos, no existen casi estudios sobre aquellos que puntuan aún más alto en los tests de inteligencia, y tampoco se han realizado nuevos estudios en esta dirección en los últimos tiempos con nuevas muestras de individuos que nos ayuden a aclarar algunas cuestiones y a poder seguir investigando en esta línea de trabajo.

Aparte de algunos casos aislados entre sí, sólo hay un estudio (Hollingworth, 1942) en toda la literatura sobre el CI por encima de 180, y este estudio se publicó hace más de 60 años, y se hizo después de la muerte de su autora.

Hollingworth estudió a 12 niños, ocho chicos y cuatro chicas. Todos habían obtenido puntuaciones por encima de 180 en el test Stanford-Binet antes de los 12 años de edad. Hollingworth hablaba y estudiaba el desarrollo de los mismos y de sus distintos logros hasta cumplida ya la veintena, siempre dentro del sistema educativo americano para la época. Los logros de estos niños aparecían extraordinarios y sobrepasaban todas las previsiones y expectativas de los expertos.

Antes de cumplir 22 años, algunos habían realizado investigación en historia, en matemáticas, y uno en ajedrez, dos de ellos habían optado por la docencia como elección profesional y uno de ellos estaba en los puestos más altos del ranking nacional de ajedrez. Todos habían ganado numerosas medallas y premios de distinta índole.
Todos menos uno tras graduarse en la universidad, fueron elegidos para la Phi Beta Kappa Society, que es la organización de honor americana de las artes y las ciencias.

Pero el hecho más llamativo que se deduce de estos datos: es que los niños que puntuaron por encima de 180 conformarían el denominado ”top ”en la lista de los graduados universitarios y que serían por deducción los estudiantes de los que se podría anticipar que conseguirán más honores y premios en su trayectoria por su trabajo intelectual.

Sorprendentemente, no existe casi información sobre cómo fue la vida de los individuos sobre los que hablaba Hollingworth. Dos habían ya fallecido cuando su estudio sobre ”Children Above 180 IQ” vió finalmente la luz y fue publicado, y además los archivos del caso, fueron inaccesibles durante muchos años.

De todos modos, un grupo similar al obtenido en la muestra de Hollingworth, y que se ha utilizado en estudios posteriores, es el conocido estudio de Terman sobre 1500 niños con puntuaciones por encima de 140 de CI y que para el momento del estudio habían cumplido ya los doce años. (Sears, 1977; Sears & Barbee, 1978; Terman, 1925-1959).

Seguimientos y estudios posteriores sobre la muestra del estudio de Terman se han llevado a cabo durante un periodo de casi 100 años, uno de ellos se realiza a finales de los 70 por Robert and Pauline Sears (Sears, 1977; Sears & Barbee, 1978). The ”Termites” como fueron llamados los individuos del estudio de Terman, que ya en los ochenta, rondaban los setenta años de edad.

En otro de estos seguimientos al grupo de 26 individuos con puntuaciones por encima de CI 180 del estudio de Terman, se lo desglosó por separado para compararlo a su vez con el resto de individuos de la muestra (todos superdotados), ya que las comparaciones serían muy diferentes si se comparara el grupo por encima de CI 180 con un grupo de individuos de CI promedio, CI 100.

Hay un estudio de publicación reciente de David Lubinsky titulado ”From Terman to today: A century of findings on Intellectual precocity” y que nuevamente hace un seguimiento de la muestra de Terman y de la evolución de la superdotación como concepto académico y cultural desde el enfoque del talento.

Bajo mi opinión este último estudio dentro de la rama de la psicología que no de la neurociencia, sigue sin aportar luz actualizada al rango de las personas superdotadas profundas y a su manera de catalizar el mundo y de identificarlas, y vuelve a moverse dentro de los parámetros, literatura y clichés, de un enfoque meramente práctico basado en la línea del talento académico para su uso efectivo en sociedad.

Sabemos en la actualidad que neurológicamente hablando los superdotados profundos son muy diferentes de los superdotados moderados y que poseen una elevada respuesta neurológica a los estímulos, por lo tanto, reaccionan extremadamente a lo que sucede en el entorno. 

Es por ello que cabe afirmar que los extremadamente superdotados o superdotados profundos son una categoría especial dentro del grupo de individuos superdotados. Bajo estas premisas, el grupo de CI 180 debería por lógica que destacar sobre el grupo de CI 150 de un modo tan espectacular como este último lo hace sobre el grupo promedio, pero, es realmente este el caso?

En el caso de los superdotados profundos hayan podido o no ser detectados y atendidos por los sistemas educativos de sus países de origen durante los primeros años educativos, vemos que de todos modos y con el paso de la edad, se van reduciendo el número de recursos y apoyos que producían estímulo a estos alumnos superdotados profundos, ya que se supone que estos ya no deberían de necesitar de apoyo alguno educativo para encontrar estímulo o relacionarse con el entorno, todo esto en los casos excepcionales en los que estos niños hayan sido detectados en el sistema.

El adulto superdotado profundo además de ser un gran desconocido para la ciencia y la sociedad actual, haya o no sido detectado, vive sin un nivel de estímulo adecuado en su vida y en todos los ámbitos de la misma, tanto en lo profesional, como en lo social y familar, y es por ello, que a menudo sufren de ansiedad al verse solos e incomprendidos, y de todo tipo de somatizaciones que afectan a su salud y bienestar, al vivir en un entorno altamente hostil y que no les proporciona lo que su organismo e intelecto realmente necesita.

Las personas dentro de este rango de 180-200 de CI necesitan de un estímulo y apoyo socio-emocional e intelectual ”multinivel” y que abarque todos los aspectos de su desarollo y personalidad.

El colectivo de superdotados profundos lo conforman las personas que a su vez desarrollan el nivel más alto de conciencia, y que son conocedores de aspectos, matices y señales de su entorno que son imposibles de ser percibidas por el resto de individuos. 

Si a las personas en este rango de inteligencia se las desconoce pero al mismo tiempo se afirma que se diferencian incluso de aquellos con superdotación moderada, cómo son entonces de verdad los individuos del rango de CI 180-200?

Podrían estar los expertos e investigadores capacitados para interpretar los actos, emociones y acciones de los superdotados profundos desde un enfoque multinivel pero al mismo tiempo sabiendo que no pueden acceder a ese lugar máximo de conciencia y entendimiento del que sí disfrutan los superdotados profundos?

Por qué se cree que a través de estudios basados en los resultados académicos obtenidos, sabremos más y conoceremos mejor la inteligencia de las personas extremadamente inteligentes, si al mismo tiempo se afirma que ”la inteligencia es una capacidad mental general con implicaciones más profundas en el conjunto del funcionamiento biológico de los individuos que se sitúan en el rango extremo de la curva de inteligencia”?

Para qué seguir enfocando los casi inexistentes estudios sobre los superdotados profundos desde una perspectiva basada en el logro si su naturaleza es aún desconocida para los profesionales?

Por qué utilizar el mero convencionalismo del logro como medida para detectar a los ”genios más brillantes” si no sabemos cómo se comportan, ni quiénes son, aunque sí se sabe que estas personas con CI 180-200 no son indicativo de lo que en sociedad se entiende como ”genios” o sinónimo de genialidad?

Conclusión

Estas afirmaciones son una serie de irracionalidades que chocan de frente con la naturaleza del individuo superdotado profundo. 

Considero que aún no entiende casi nadie, de que llegado ese momento, pues que tendrán delante sí mismos, a las personas más inteligentes del planeta, y que entonces será imposible venir con eso de hacer ”calzadores a medida” para conseguir talentos que sean útiles y eficaces en nuestra cultura y poder así entretener al individuo y consumidor-promedio.

Ahora va a resultar que los estudios e investigaciones sobre los superdotados profundos se trata de ir en busca de una especie de ”nuevo Justin Bieber” para que así se calme la sed de éxito y de baile del pueblo… y mientras los días pasando, y ahí siguen, sin entender nada, de nada.


4 pensamientos en “El rango de CI de 180 a 200

  1. Como siempre, María, estoy totalmente de acuerdo contigo. Perdóname que repita y RESALTE algunos datos de tu aportación:
    “El adulto superdotado profundo además de ser un GRAN DESCONOCIDO para la ciencia y
    la sociedad actual, haya o no sido detectado, VIVE SIN UN NIVEL DE ESTÍMULO
    ADECUADO EN SU VIDA Y EN TODOS LOS ASPECTOS DE LA MISMA, tanto en lo
    profesional, como en lo social y familiar, y es por ello, que a menudo sufren de ansiedad al
    verse SOLOS E INCOMPRENDIDOS, y de todo tipo de somatizaciones que afectan a su
    salud y bienestar, al vivir en un entorno altamente hostil y que no les proporciona lo que su
    organismo e intelecto realmente necesita…NECESITAN DE UN ESTÍMULO Y APOYO
    SOCIO-EMOCIONAL E INTELECTUAL “MULTINIVEL” y que abarque todos los aspectos de
    su desarrollo y personalidad.
    El colectivo de superdotados profundos lo conforman las personas que a su vez desarrollan el
    nivel más alto de conciencia, y que son conocedores de ASPECTOS, MATICES Y SEÑALES
    de su entorno que son IMPOSIBLES DE SER PERCIBIDOS por el resto de individuos”.
    Y añadiría, desconocidos e invisibles. Y si eres mujer, y además no desempeñas un cargo “prestigioso” socialmente y “necesario” para tus interlocutores (no eres magistrada, física nuclear, médica, política, notaria…no existes). Tu inteligencia o mejor, tu forma de enfocar y percibir la vida, abruma y distancia a todos, unos y otros. Aunque tu interlocutor sea una persona que la sociedad percibe como “un intelectual”, una persona a la que se le atribuye un “gran prestigio”…, a ti te puede dejar tan desilusionada como cualquier otra. O más aún. Porque percibiste aquel detalle que no esperabas encontrar en alguien de sus características.
    Y así siempre. Búsqueda permanente, y vacío permanente.
    Además, ¿cómo confiar en las valoraciones o test de inteligencia que realice cualquier psicólogo? Cuando hablas de este tema con otras personas, con psicólogos, psiquiatras… es desesperante. Es muy difícil encontrar a alguien que realmente aporte un poco de luz. No hay forma de que entiendan, o al menos no lo demuestran, que no estamos hablando de niños que crecieron sobreestimulados, de personas con gran fuerza de voluntad, o con medios económicos para incrementar su formación académica (de forma desorbitada y falsa en muchos casos-hoy ya casi es inconcebible no cursar un doble grado, pero mañana serán triples…y tú sabes que hay algo que no encaja, pero el resto de la sociedad parece no percibirlo así o puede que tú estés muy equivocada, pero, por desgracia, el tiempo te dio la razón en muchas cosas-) … Estamos hablando de otra cosa. Precisamente la diferencia más importante puede que esté en esa percepción e hipersensibilidad. Es realmente frustrante.
    Mientras tanto, el tiempo pasa y sabes que tienes que convivir con esta soledad acompañada, con esta incomprensión disimulada y buscando mil actividades que ocupen tu mente para no dedicar mucho tiempo a percibir la realidad del mundo que te rodea…pero, ni aun así, lo consigues.

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    • Simplemente genial. El interlocutir intelectual al que le descubres el fallo en el discurso, en lo moral, en la lógica del proceso que defiende y no ve en su conjunto. Estoy contigo en eso de la enorme soledad desde lo alto de la grada donde se vive constantemente mirando hacia abajo. Pero desde abajo no pueden alcanzar las cejas y la vista a lo lejano de tu butaca en ese teatro de lo humano…cursos, libros, autodidactismo, pero no hay comensal alguno que sepa saborearte y verte la exquisitez de tu textura. La vida desde esa fila de butacas está hecha para los pocos que cuentan con la fortaleza para soportarla y así a sus cegadores destellos de luz, a veces es muy reconfortante el poder sentir el vuelo y el viento en tus oídos mientras miras hacia abajo y todo parece estar bajo tu visión y capacidad. Recuerda ese punto de coción que nos mantiene en ebullición. La realidad no la perciben pero también debe ser triste el vivir sin saborearla aunque no son conscientes de ello, pero tú disfrutas de ese poderoso y enriquecedor manjar, no lo olvides nunca, ser Fénix es una responsabilidad vital y necesaria. Sin la existencia de los Fénix, la interpretación y hasta el curso de la historia andaría sin leyenda y fantasía. Interlocutores incautos, realidad envenenada pero vuelo rotundo y elegante, sin para de mover las alas y balanceándote en la ignorancia del otro…lo sientes? Elévate y viaja en la prosa de estas letras, somos varios los que aún no nos hemos extinguido y siempre será así, se trata de una vida prestada y nómada con un plumaje al que hay que cuidar con mucho esmero, tanto como si fuese la última vez que cubriese tu desnudo cuerpo. El tiempo pasa por debajo de nuestro nivel de vuelo, para las arrugas del alma siempre tenemos nuestras garras aferradas al presente, al pasado y en dirección al mañana. La soledad fría es, pero cálida e intrigante como el niño que abre la boca mirando al cielo para que caigan sobre su lengua los primeros copos de nieve…no te lo pierdas. Bss

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  2. Considero a la naturaleza sabia nos manda a esta cantidad de Niños para compensar nuestras limitaciones y creaciones, sin embargo no oimos ni hacemos, tremenda frustacion tener la solucion a la mayor parte de los problemas que ven y solucionan al enfermo o al afligido y que el resto no tomemos la medicina….. esperemos tiempos mejores y sean estos nuestros nuevos lideres…..
    Saludos Juan Ruiz Mexico….

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  3. Interesante artículo, pero algunos puntos:
    – Hay que diferenciar lo que se entiende por genio. Lo correcto es que Profundamente dotado (PD) es alguien con CI extremo; genio es aquel que contribuye o impacta un campo del saber humano. Esto no descarta las superposiciones (para ser genio parece ser necesario cierto nivel de inteligencia).
    Asimismo, recomiendo leer a Colleen Farrelly en Quora inglés, pues hay más resultados en literatura en inglés.

    Finalmente, incluso en USA no atienden satisfactoriamente a sus PD, pero estas personas si marcan la diferencia.

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