Espionaje cognitivo: de la inteligencia en la Belle Époque a la superdotación bélica

Artículo realizado por Maria Rydkvist en Estocolmo a 1 de diciembre de 2018

En el pasado se utilizaban cuatro procedimientos principales para estimar el tamaño del cerebro y el estudio de la inteligencia: a través de la medición de cerebros en remojo durante la autopsia,  midiendo el volúmen vacío del cráneo con el uso de filtros, realizando mediciones externas de la cabeza y de su tamaño, y a través de estimaciones de su volúmen.

Técnicas mucho más modernas se han ido acogiendo al arsenal y aumento de la tecnología en este campo, las técnicas de escáner cerebral, como la tomografía asistida y computerizada (CAT) y las imágenes de resonancia magnética (MRI). Todo ello, para poder obtener in vivo , imágenes tridimensionales del cerebro. Unos datos que son obtenidos de procedimientos independientes y que posibiliten un aumento de las probabilidades de acertar y de encontrar la verdad.

La Belle Époque es una expresión para designar el período de la historia de Europa comprendido entre el final de la Guerra franco-prusiana en 1871 y el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914. Es en esta época cuando comienzan los primeros estudios que relacionan el tamaño del cerebro con la capacidad cognitiva y a su vez con la edad, con el género, con la clase social y con la raza.  

Paul Broca (1824-1880) el renombrado neurólogo francés, concluyó que la variación en el tamaño del cerebro estaba relacionada al logro académico. Los individuos adultos tenían cerebros más grandes que los niños o los muy ancianos, los trabajadores de cuello azul tenían un cerebro mayor que los trabajadores sin formación, las personas eminentes tenían cerebros de mayor tamaño que aquellos menos eminentes, los hombres tenían un cerebro de mayor tamaño que el de las mujeres, y los europeos tenían un cerebro de mayor tamaño que los africanos. Sus postulados y conclusiones estuvieron muy arraigadas y aceptadas durante el siglo diecinueve.

Morton (1849) realizó sus mediciones y estudios usando 623 cráneos humanos demostrando en sus resultados la superioridad de la raza caucásica postulando que tenían los cerebros de mayor tamaño. Creía que la capacidad craneal determinaba la capacidad cognitiva y se sirvió de la craneología para sus afirmaciones.

Galton (1888) fue uno de los primeros en cuantificar la relación tamaño del cerebro/ capacidad cognitiva en humanos. Galton calculaba el volúmen de la cabeza multiplicando su largo y ancho y poniendo en gráfico los resultados desde los 19 a 25 años y en base al tipo de notas académicas obtenidas (sobresaliente, notable o aprobado).

Tras la segunda guerra mundial (1939-1945) y por la repugnancia a las polílticas raciales de Hitler, el campo de la craniometría quedó asociado a formas extremas de prejuicios raciales.

Después del movimiento americano en favor de los derechos humanos y que protagonizó toda la década de los años sesenta, la investigación sobre el tamaño del cerebro e inteligencia y las diferencias raciales, se cesó de manera fulminante y su literatura fue objeto de duras críticas.

Todo este recorrido con postulados contrapuestos a modo de espionaje cognitivo desarrollado alrededor de la inteligencia y sobre su origen, ha tenido y posee aún una gran repercusión en el campo de la investigación y estudios realizados en torno a la superdotación intelectual.

Cuando se estudia y se espía a la superdotación es porque se leda aún la consideración de secreto como objeto de estudio, por tratarse de algo que solamente resulta perceptible o asequible a las personas iniciadas o afectadas por esta forma de ser y percibir, que no solamente por el tamaño o funcionamiento de su cerebro.

La superdotación puede documentarse en dos formatos a día de hoy desde mi humilde entender. De un modo científico a través de los datos computados obtenidos en la aplicación de técnicas de escáner cerebral, y de un modo digamos humano por el testimonio y vivencia directa que experimentan los propios afectados, es decir, las personas superdotadas.

La persona no superdotada no puede reconocer a la persona superdotada. La persona superdotada reconoce siempre al no superdotado. Este postulado no debe asociarse a ningún tipo de prejuicio social ni jerarquías con aires de supremacía. Es mi humilde opinión basada en la experiencia y en la recopilación de relatos y vivencias de otras personas superdotadas.

La superdotación no es un secreto, sino una realidad paralela diferente y ampliada que experimentan una minoría de individuos a modo de pasadizo secreto, donde la perspectiva de lo observado y aprendido solamente es conocido por un número reducido de personas similares, y cuya información solo resulta perceptible a las mismas.

Existen diferentes rangos de percepción de la información encriptada y secreta entre los distintos niveles de superdotación. A este tema conflictivo donde lo haya sobre los distintos niveles de sobredotación intelectual, lo he etiquetado como superdotación bélica.

La superdotación bélica, se trata de un juego de imitación y espionaje real entre personas superdotadas que comparten igual nivel y que comparten cuasi idéntica codificación cognitiva y emocional. Se encuentran a idéntico nivel beligerante, porque su idéntica angustia vital y cuestionamiento existencial les permite identificarse, reconocerse. Poseen el mismo lenguaje secreto, y reactividad ante la injusticia. Luchan en el mismo campo de batalla. Experimentan igual conflicto moral.

Esta zona bélica es de dominio reservado e impenetrable a aquellos individuos con superdotación beligerante de menor nivel, pero absolutamente inasequible para el no superdotado, que no comparte ni accede nunca a lo que deseo etiquetar como espacio de confidencialidad de la superdotación. La superdotación no  es un secreto. La superdotación es confidencialidad.

Confidencialidad de la superdotación entendida como la propiedad de la información en igual nivel de superdotación bélica por la que se garantiza que esté accesible únicamente a personal autorizado a acceder a dicha información. Confidencialidad fundada en normas cognitivas y morales, en un manifesto deliberado e ingenioso del modo de ver, de sentir, de vivir, y de entender el sentido y significado de la vida, pero con la confianza de que permanecerá en secreto.

El verdadero experimento con la inteligencia y con los superdotados se produce cuando dos individuos superdotados poseen la misma información, comparten confidencialidad. A este cajón secreto de la confidencialidad no se puede llegar a través de ninguna autopsia con un cráneo en mojado, ni por medio de craneología, o de resonancia magnética, cuestionario, o test, ni si quiera con una revolución social en favor de los dererechos humanos. Ese lugar de encuentro no existe en lo tangible, ni en lo público. No puede ser investigado.

Cuanto mayor sea el nivel bélico de estas personas superdotadas con el mundo exterior, mayor el nivel de confidencialidad y de inaccesibilidad a la información que comparten, siempre con independencia de la raza, la clase social, el género o la edad.

La abdución emocional en este instante exquisito de confidencialidad única entre personas de igual nivel de superdotación bélica, provoca un apareamiento intelectual para toda la vida, a modo de pareja cisnes. Se nada en el mismo combate.

Referencias:

Brain size and cognitive ability: Correlations with age, sex, social class, and race (https://link.springer.com/article/10.3758/BF03210739)

Morton, S. G. (1849). Observations on the size of the brain in various races and families of man. Proceedings of the Academy of Natural Sciences Philadelphia.

Broca, P. (1861). Sur le volume et la forme du cerveau suivant les individus et suivant les races.Bulletins et mémoires de la Société d’Anthropologie de Paris.

Topinard, P. (1878).Anthropology. London: Chapman & Hall.

Galton, F. (1888). Head growth in students at the University of Cambridge.Nature.

Pearson, K. (1906). On the relationship of intelligence to size and shape of head, and to other physical and mental characters.Biometrika.

Pearl, R. (1906). On the correlation between intelligente and the size of the head.Journal of Comparative Neurology & Psychology.

Reid, R. W., &Mulligan, J. H. (1923). Relation of cranial capacity to intelligence.Journal of the Royal Anthropological Institute.

Un pensamiento en “Espionaje cognitivo: de la inteligencia en la Belle Époque a la superdotación bélica

  1. Discreción i protección son parte de este combate. Protección ante la incomprensión y dolor por no confiar practicamente en nadie; ni con los que tienen superdotación intelectual.
    Dabrowski dedico toda su vida a la comprensión i divulgación.
    Hay que acotar el punto de partida (2% totalmente de acuerdo) y trabajar por los niños que se encuentarn atrapados en sistemas que les van totalmente en contra.

    Un placer como siempre leerte.
    Saludos.

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