(OEQ) Cuestionario de Sobreexcitabilidades de Superdotados

Traducción realizada por Maria Rydkvist del “Overexcitability Questionaire-Revised (OEQ-REV) (1997 Revision of the 21-Item OEQ) (M.M. Piechowski, 2006)

Para poder aprehender el amplio contenido y campo en el que afecta e influye la superdotación en el individuo superdotado, debemos acercarnos a un enfoque fenomenológio de la superdotación basado en las experiencias y en las manifestaciones de la realidad de los sujetos superdotados.

Las sobreexcitabilidades de Dabrowski son parte indispensable e indivisible de cómo perciben los superdotados el mundo y de su parte emocional e introspección por su elevada reactibilidad a los estímulos endógenos y exógenos. Es por ello, que para poder hacer una detección cualitativamente mayor de la superdotación en el individuo y que nos permita ver las manifestaciones fenomenológicas de esta percepción elevada de las personas superdotadas, que sea de muy útil aplicación lo que se conoce como el “Cuestionario de sobreexcitabilidad”.

La persona superdotada que realiza una lectura y reflexión en profundidad de las 24 preguntas que se  van a enunciar un poco más abajo, entenderá con facilidad el objetivo y misión del propio test como herramienta para identificar la superdotación en el individuo, pero lógicamente la interpretación de las respuestas y de los datos obtenidos a partir de este cuestionario, necesitan de la intervención y el análisis de personas con gran experiencia en la parte emocional y fenomenológica de los superdotados y en superdotación.

Hoy en día, son muy pocos los expertos en la aplicación y análisis del cuestionario en el mundo y en su mayoría sólo se realiza en el mundo anglosajón, ya que nadie o casi nadie, lo realiza hoy en día en los países hispanohablantes al desconocerse su existencia, y al identificarse incorrectamente la superdotación desde un enfoque meramente basado meramente en el logro y el talento académico, y por la extensión de las AACC (altas capacidades intelectuales) a hasta un 15% de la población de alumnos, y que no se trata de personas superdotadas ni presentan las sobreexcitabilidades de los superdotados. El test está pensado para la detección del 2% de individuos superdotados.

Antes de dar lugar al cuestionario en sí, veo apropiado incluir varias definiciones de superdotación desde un enfoque fenomenológico para que nos alejemos cada vez más del enfoque meramente en logro y que poco o nada nos llega a decir de cómo aprende, siente y reflexiona sobre el mundo, la persona superdotada.

La superdotación es un desarrollo asíncrono en el que la combinación de unas habilidades cognitivas avanzadas, junto con una elevada intensidad, crean experiencias interiores y un nivel de conciencia que son cualitativamente diferentes de la norma.” (1)

“La superdotación es una mayor conciencia, una mayor sensibilidad y una mayor capacidad de entender y transformar las percepciones y los estímulos en experiencias intelectuales y emocionales” (2)

“La superdotación es una denominación que se aplica a aquellos que demuestran una inusual inteligencia y capacidad, definida como la suma del funcionamiento cognitivo, intuitivo, afectivo y neurológico, lo cual indica un desarrollo avanzado y acelerado de la función cognitiva comprendida en el cerebro, expresada con altos niveles de complejidad emocional, a través del procesamiento de lo físico, y de capacidades intuitivas tales como la habilidad académica, la introspección e innovación, la creatividad, la expresión artística, el liderazgo y la consciencia personal e intrapersonal”(3)

“La superdotación es un estado elevado de la cognición del ser humano cuyo origen es una configuración interior distintiva y propia de carácter biológico y congénito, caracterizada por una organización cerebral diversa del córtex prefrontal y sus funciones ejecutivas que se expresa en forma de particularidades emocionales, psicológicas, cognitivas y sensitivas. La alta moralidad y un elevado sentido de la justicia son manifestaciones fenomenológicas de la superdotación junto con una capacidad sensorial innata más elevada a la percepción de los estímulos.”(4)

(OEQ) CUESTIONARIO DE SOBREEXCITABILIDADES

  1. Describe cómo te sientes cuando estás muy alegre, en éxtasis o increíblemente feliz.
  2. ¿Qué experiencia te ha provocado el más intenso placer?
  3. ¿Cómo de vívidos son tus sueños, tus imaginaciones y fantasías?
  4. ¿Qué tipo de cosas son las que ponen tu mente en funcionamiento?
  5. Describe cómo te sientes cuando estás llena de energía.
  6. ¿Qué te atrae de la gente que te gusta y qué de aquéllos con los que se produce un acercamiento mayor?
  7. ¿Cómo actúas cuando te emocionas?
  8. ¿Cómo conceptualizas los sucesos, las personas y las cosas? Da ejemplos
  9. ¿En qué te gusta más concentrarte?
  10. ¿Qué actividad física (o inactividad) te produce una mayor satisfacción?
  11. ¿Qué placer se deriva de observar las cosas?
  12. ¿Qué deleite o sensaciones percibes de los distintos sabores?
  13. ¿Qué deleite o sensaciones percibes de los distintos olores?
  14. ¿Qué placeres o sensaciones experimentas a través del tacto?
  15. ¿Qué placeres o sensaciones experimentas de los distintos sonidos?
  16. ¿Te encuentras a tí mismos en ocasiones viendo, oyendo o imaginando cosas que no están a tu alrededor en ese momento? Da ejemplos
  17. ¿Qué opinas sobre tu propia manera de pensar? Descríbelo
  18. ¿Qué es lo que te provoca el mayor de los ímpetus para que te decantes por hacer algo? Por favor elabora y especifica la respuesta.
  19. ¿Te da la sensación de que las cosas alrededor de tu vida tienen su propio proceso vital y que los animales, plantas o las cosas de la naturaleza parecen tener y transmitir sensaciones propias que las caracterizan de algún modo? Da ejemplos
  20. Cuando te encuentras ante una idea o concepto difícil, ¿qué haces para aclararla o resolverla?
  21. ¿Qué haces cuando te sientes nostálgido o afligido? Descríbelo
  22. ¿Con qué frecuencia te encuentras elaborando discusiones y argumentaciones mentales en tu cabeza? ¿De qué cosas tratan?
  23. Cuando te preguntas a tí mismo ¿“quién soy yo?” ¿Cuál es la respuesta?
  24. Cuándo eras pequeño/a, ¿tenías algún tipo de amigo imaginario o incluso varios? Por favor especifica la respuesta.

Referencias:

The Columbus Group (1)

http://www.gifteddevelopment.com/isad/columbus-group

Giftedness Define, A simple definition, Annemarie Roeper (2)

http://migiftedchild.org/wp-content/uploads/file/resources/Giftedness%20Defined.pdf

The Daimon Institute for the highly gifted, by Susan P. Jackson (3)

http://daimoninstitute.com/

The Rydkvist Group, Maria Rydkvist (4)

https://momtogifted.wordpress.com/2016/08/16/la-vision-mision-y-objetivos-the-rydkvist-group/

Susan Daniels, Ph. D & Michael M. Piechowski, Ph. D.(2009) Living with Intensity, GPP, pág 269-270 (OEQ)

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El estrés y los niños superdotados

Artículo realizado por Maria Rydkvist en Estocolmo a 4 de junio de 2017 del capítulo “The Emperor has no clothes: Exquisite perception, stress and the gifted child” de Anemarie Roeper, Ed.D.

Qué es el estrés?

En su sentido más elemental estrés significa presión, un impacto. Para que pueda existir estrés, debe haber un algo que lo recibe, un algo, al que otro algo le produce un impacto.

El estrés existe, solamente si existe algo que pueda ser estresado. Decimos que una persona “recibe” estrés o que “experimenta” estrés. Lo que es estresante para una persona puede no serlo para otra, depende de uno mismo, del “self”. El estrés en sí no es ni negativo ni positivo, depende de cómo el “self” lo reciba, y del estado del “self”. El estrés puede ser algo positivo bajo las condiciones adecuadas, y nos puede ayudar a buscar nuevas ideas y soluciones, que de otro modo no hubiéramos encontrado.

Algunos niños superdotados parecen mucho más resistentes al estrés que los demás. Otros incluso parecen disfrutar con él, y otros lo evitan. El caso es que los niños superdotados ven y sienten mucho más extremadamente que el resto. Esto, que es una parte inseparable de su propia superdotación, al mismo tiempo puede ser una fuente de gran estrés, ya que desgraciadamente, sus percepciones y comprensiones no son siempre percibidas de un modo positivo ni por la familia, ni por el entorno que los rodea, y esto en sí, ya crea una fuerte sensación de estrés en los niños superdotados.

Los niños superdotados experimentan presión y estrés desde el ambiente, y desde ellos mismos.

Vivimos en un mundo donde la mayoría de las cosas son el resultado de actitudes y acciones que “se aceptan de un modo simple” basándose en aquello de que “esta es la manera en la que siempre se ha hecho, y suceda lo que suceda, debemos seguir con lo mismo”. Se trata de un mundo basado en clasificaciones sencillas y de contrastes simplificados. Los niños superdotados sin embargo, reaccionan ante los detalles y la complejidad de los problemas que les rodean y actúan en concordancia. Ven las tonalidades grises, los pliegues, las excepciones y las contradicciones, y como consecuencia, hace que los niños superdotados estén fuera de lugar con el entorno y esta mera diferencia por su mera presencia, es ya en sí un elemento que produce estrés y por distintas razones.

Los niños no superdotados y que tienen un pensamiento menos complejo, casi siempre reciben un feedback adecuado a su intercambio de ideas y de reacciones, al feedback que esperan recibir. En cambio, debido al complejo sistema de pensamiento del niño superdotado, estos suelen verse malinterpretados o ni siquiera entendidos. Los niños superdotados reciben un feedback negativo y críticas, o experimentan una reacción de perplejidad, o ni tan si quiera reciben ningún tipo de feedback.

En el caso de los niños superdotados, casi no existe el intercambio de ideas con el mundo que les rodea, y que además no se encuentra a su nivel y esto fuente de necesidades insatisfechas y de estrés. Estos niños se ven con frecuencia abocados a trabajar en sus propios proyectos o pensamientos, solos, faltándoles el intercambio intelectual y creativo, porque no les ven concordancia a sus ideas, y esto los aburre y los frustra y este aburrimiento y frustración les hace que experimenten gran estrés.

Si por ejemplo, su superdotación es entendida porque “produce un producto identificable”, seáse que aprenden a leer a una edad temprana o tienen una temprana capacidad matemática, distintos modos de estrés pueden sucederles, el estrés de los padres o el de los profesores para que siga rindiendo. Pero en este caso es el “don” el que recibe la atención y no la persona, el niño. Y esto a su vez crea estrés, por ejemplo, ya que seguramente les llamarán en público para que lean en voz alta en la guardería y se darán cuenta de que es “la lectura” la que recibe los cuidados y la atención, pero no ellos mismos como individuos.

Otras presiones que los niños superdotados pueden experimentar son producto de su propia superdotación.

El darse cuenta del estado del mundo y de los peligros que nos rodean y el no poder hacer nada contra ellos. O tal vez sintiendo la necesidad de hacer algo pero experimentando gran ansiedad por cómo sus ideas y sentimientos serán percibidos por los demás.

El darse cuenta de que los adultos les fallan y de que son incapaces de arreglar las cosas y lo que sucede en el mundo. Pueden sentir un gran compromiso por desarrollar un mayor entendimiento de problemas complejos y al mismo tiempo verse superados por sus profundas emociones y avanzada conciencia sobre las cosas o temas.

Reconocen la injusticias de la vida y ven cómo la sociedad en sí y su funcionamiento les crea un gran número de emociones intensas y de estrés y frustración que les empuja a hacer algo. Pero sin la ayuda del entorno, se ven indefensos e incapaces de hacer un impacto o cambio. Se sienten y ven solos en la profundidad por la que les importan las injusticias. Los niños promedio, sobre todo a edades muy tempranas,  generalmente no son conscientes de esto, ni sienten con tanta profundidad sobre los problemas o las injusticias del mundo, mientras que el niño superdotado seinte gran afinidad y hace de los problemas un conflicto propio.

Las presiones personales no siempre se trata de cosas “de aquí y ahora” o de sucesos del presente, sino que además se preocupan y sienten responsabilidad sobre el futuro. El futuro es algo real para los niños superdotados, y reaccionan a las situaciones de futuro desde edades tempranas.

Además les preocupan desde muy pequeños la muerte u otros temas existenciales, pero no tiene aún las herramientas para manejar esta conciencia que está emocional e intelectualmente ampliada.

Se dan cuenta de que son “pequeños Selfs” con una gran conciencia de las cosas. Y sienten y padecen profundamente de su incacidad por este mismo motivo del que son conscientes.

Los niños superdotados experimentan también estrés de todas estas complejidades de las que son conscientes y a veces no saben cómo categorizar las cosas tan fácil como el resto, porque son conscientes de los distintos caminos en los que las cosas pueden ser categorizadas.

A veces no pueden completar sus objetivos como les gustaría porque ven las consecuencias asociadas a ciertas actitudes o acciones, lo cual les crea gran dificultad para el compromiso total y les deja fuera de los grupos. Los niños promedio que razonan de un modo más común, pueden aceptar los objetivos como propios sin mayor problema, mientras que los niños superdotados lo entienden como que puede ser relativo y encuentran gran dificultad para comprometerse en cuerpo y alma con una opción o postura concreta, mientras que sienten la presión de posicionarse y de seguir un objetivo concreto. Esto les crea gran fricción e irritación.

Otra fuente más de tension proviene de que el estrés del superdotado no lo entienden los demás o de que lo malinterpretan, o de que no le den legitimidad alguna ni por parte de los padres ni de los docentes. Por lo que estos niños ya de por sí tan sensibles no reciben reconocimiento alguno, ni apoyo o ayuda, pero igualmente necesitan quitarse de estrés, un estrés que experimentan y que no se trata de cualquier estrés.

A veces se encuentran con esta dicotomía de estrés interior con el estrés exterior, por ejemplo la desesperación por tener que hacer unos deberes aburridos de cosas que ya saben, pero que al mismo tiempo les exigen que hagan porque es lo que se espera de ellos.

Los niños superdotados necesitan más feedback incluso que los propios adultos. Pero a menudo, sus expectativas, objetivos y deseos no reciben el reconocimiento adecuado mientras que los demás con sus objetivos promedio se ven aplaudidos constantemente. Esto deja a los niños superdotados abandonados a sus sueños y goles. Y por esto mismo crece otra capa más de estrés. Existe la necesidad indispensable en cada individuo de poder cuantificar sus logros o capacidades con la norma o con lo establecido, los niños superdotados a menudo tienen objetivos o logros para los que no hay una estandarización que los cuantifique alrededor de una norma establecida, por lo cual estos deseos, capacidades u objetivos nunca llegan a ser reconocidos por los demás. Muchos niños superdotados nunca reciben un feedback positivo adecuado a sus logros porque en ocasiones su rendimiento es difícil de medir o de ser considerado por los demás.

Cómo se puede medir un razonamiento que es más complejo que el del resto? Y cómo pueden los niños superdotados seguir manteniendo la sonrisa en el rostro o mostrando indiferencia ante esta situación?

Otra fuente de estrés es la falta de “role models” o de “tutores” para los niños superdotados, ya que estos se mueven en muchas direcciones y no hay modelos a seguir para estos niños. Muchos individuos superdotados tienen ideas y pensamientos originales, y crean producciones innovadoras que no llegan a ser aceptadas, porque poseen un potencial que no se ve valorado por el entorno del presente. Esto mismo lleva a la persona superdotada a verse sin amistades sinceras, y a una sensación de aislamiento y de soledad.

Una última dimensión de cómo el estrés afecta a los niños superdotados, es que no sólo reciben estrés, sino que también lo crean. Los niños superdotados crean una especie de incomodidad a su alrededor por su mera existencia porque “detectan fallos”. Cuestionan y retan las tradiciones y estatus quo y no se sienten cómodos haciendo las cosas porque todo el mundo las haga. Sus experiencias son poco convencionales y sus necesidad no son comunes, y la sociedad (muchos colegios e instituciones de todo tipo), son incapaces de cubrírselas.

Los superdotados esperan que la sociedad se mire de un modo sincero a sí misma y que perciban las cosas que ni quieren, ni desean ver. Es impresionante el ver lo bien que los niños superdotados conocen a sus profesores y progenitores, y esperan que los comportamientos de los adultos sean consecuentes a sus actos. Los niños superdotados son plenamente conscientes de las debilidades y de las fortalezas de los adultos que forman parte de sus vidas y sienten cuando los adultos se sienten inseguros o amenazados, incluso cuando intentan pretender lo contrario. En este caso, los niños superdotados ven traicionado su sentido de la justicia y de lo moral, e interpelan y cuestionan la autoridad y la superioridad del adulto. Esta tensión es otra fuente de estrés tanto interior como del entorno.

Pero el estrés puede llegar a ser positivo, se trata del estrés que conlleva un esfuerzo creativo en intentar resolver un problema difícil que soprepasa las capacidades actuales.

La mayoría de padres y de profesores se concentran en el desarrollo intelectual de los niños superdotados, pero la mejor manera de apoyarlos en su crecimiento emocional y personal es empatizando con ellos, con quiénes son, ya que el desarrollo intelectual descansa en el desarrollo del “self” del niño superdotado, en sus instrospecciones y en su profunda emocionabilidad. Es la separación de ambas la que crea experiencias negativas de estrés en los niños superdotados y hace del estrés una fuerza muy negativa.

El empatizar, la comprensión, y el apoyo emocional, son los “apoyos esenciales” en el desarrollo del niño superdotado.

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Los padres “bienintencionados pero ignorantes” de superdotados

Artículo realizado por Maria Rydkvist en Estocolmo a 27 de mayo de 2017

En ocasiones, algunas terminologías en lengua anglosajona, aportan una comprensión más amplia del significado de aquello que desean expresar, que en su traducción al castellano, así que antes de proseguir con este hilo tan controversial de la falta de capacidad de muchos progenitores de superdotados para darles una correcta crianza y desarrollo armónico en el hogar, y que se convierten en parte principal del “verdadero problema vital” de sus propios hijos superdotados y de su malestar emocional, deseo que se recoja la frase original en inglés y que tanto significado aporta en tan pocas palabras:

“My ignorant yet loving parents”

Cuando se trata del tema de la necesidad de consultas o de asesoramiento por parte de expertos para ayudar a niños y adolescentes superdotados que se encuentran mal emocionalmente hablando, de lo que siempre se ha hablado hasta ahora, es de que el problema o foco de la dificultad se centra y se origina principalmente en el niño o joven superdotado, pero no se ha llegado a hablar de la gran parte de culpa que los propios progenitores tienen en el bienestar o no de sus hijos superdotados tanto en el hogar como en el colegio, y ello en base a llevar a cabo una crianza inadecuada para ellos y que es en realidad la causa de por qué se encuentran mal y no al revés, por ser superdotados.

Deseo traer a escena esta problemática que gira en torno a que “un progenitor ignorante pero bien intencionado” pues puede llegar a hacer mucho daño en el desarrollo y autoestima de su hijo superdotado, y cuanto no repercutir en la misma, y hasta en su rendimiento escolar e integración social.

El modo de crianza de los niños superdotados es un tema esencial que debería tratarse más en un primer plano, antes incluso, que intentar concentrar los esfuerzos en tratar al niño superdotado y concentrarnos en sus dificultades tanto emocionales como del desarrollo o del aprendizaje en base a su asincronía con el grupo de igual edad cronológica, ya que son los padres en muchos casos, el foco del verdadero malestar de sus hijos superdotados.

No se ha hablado de esto antes, de que uno de los principales motivos en el malestar de los hijos superdotados y de la necesidad de ayuda de expertos, proviene de una crianza inadecuada por sus padres, que son los realmente y me atrevería a decir que hasta en el 90% de los casos de los superdotados que se encuentran mal, los verdaderos culpables de los problemas por los que deben pasar sus hijos superdotados que los pueden conducir a la depresión, a ideas suicidas y a la acumulación de una gran cantidad de ansiedad que se pone de manifiesto de diversas maneras o en somatizaciones de distinta índole.

Entre la tipología de lo que se podría denominar como padres que muestran torpeza en la crianza apropiada de sus hijos superdotados, encontraríamos un tipo de padres “helicóptero”, tan extendido en la sociedad de nuestros días, y donde al superdotado, que necesita ya de por sí de mayor independencia y libertad que el resto de niños, se le sobreprotege impidiendo su desarrollo adecuado y hasta convirtiéndolo en presa sencilla de bullying y de acoso escolar, por culpa de unos padres “ignorantes pero bienintencionados” que son los que con su crianza inadecuada, los arrojan hasta estas situaciones por falta de herramientas en sus hijos superdotados para gestionar las mismas.

Es hora de reconocer que muchos niños o adolescentes superdotados que puedan haber sufrido de bullying o de acoso en el colegio, pueda deberse en realidad a una crianza sobreprotectora por parte de los padres y que aumenta la probabilidad de que estos niños se muestren en lo sútil aún más diferentes al grupo de lo que ya se puedan sentir y ser vistos, en un primer lugar. Esto podría incluso dar lugar a un tipo de crianza con cursilería donde a los niños superdotados se les rodea de todo un lenguaje y entorno que los infantiliza aún más y donde se les reconoce como “peques”, o que se les justifica y explica desde unos parámetros bastante estereotipados sobre lo que significa ser madre o padre de un hijo pequeño. Este tipo de crianzas pueden dar lugar a tensiones de diverso tipo entre los progenitores y sus hijos superdotados, que siempre necesitan de mayor autonomía y respeto como individuos que el resto de niños o adolescentes.

No debemos olvidar el tema de que los niños superdotados poseen una maduración mental por encima de su edad cronológica y que es desde ese límite de la verdadera edad mental más adelantada, desde el que deben de partir y avanzar los lazos de nuestra relación con nuestros hijos superdotados, y no intentar que no crezcan demasiado rápido en base a unos parámetros promedio, que no nos son útiles para cuantificar lo que es normal o no en el desarrollo de nuestros hijos superdotados o en los comportamientos más elaborados que puedan necesitar incluso de sus progenitores para recibir un cariño apropiado como individuos en su conjunto, y no como la edad que representan o tienen de verdad.

Además los niños superdotados necesitan de retos y de unos progenitores que los animen a arriesgarse y a vencer posibles miedos para que se crezcan y puedan nuevamente adquirir un mayor nivel de autonomía de la que tanto necesitan constantemente, al ser niños o jóvenes muy independientes y que necesitan por este motivo de un mayor grado de libertad y de ser responsables de sus propios errores o decisiones. La crianza en la que los progenitores se dedican a impedir que sus hijos superdotados se equivoquen o que sufran, es igualmente perjudicial para y con sus necesidades intelectuales y de maduración emocional.

Los niños superdotados deben verse solos ante muchos de los problemas que los rodean para poder poner en marcha su capacidad de resolución de problemas que es una de sus características innatas como superdotados, y en muchas ocasiones además, porque esto les hace sentirse mejores en su autoestima al ver que superan los mismos por sí solos, esto le viene bien a cualquier niño. El pretender impedir que los niños superdotados se frustren o se equivoquen, no es nada beneficioso para su conformación del “self”, ni del autoconcepto personal.

El cómo se gestione la crianza del niño o adolescente superdotado por parte de sus progenitores, dejará una huella de por vida en su bienestar o malestar incluso en su vida de adulto, y la verdad es que hay muchos padres que lo están haciendo mal, y por ello es por lo que realmente sufren sus hijos superdotados, no por el colegio, o por la falta de motivación o por la falta de aprendizaje, sino por unos padres que no les son suficientes a sus necesidades emocionales y de crecimiento, como hijos superdotados en el hogar.

Sobre todo, en el caso de los niños o adolescentes que son excepcionalmente inteligentes y que necesitan de una crianza diferente y muy moral, llena de cercanía y de respeto como individuos que son, y donde la espontaneidad y la confianza son la verdadera antesala a relaciones saludables entre los padres y sus hijos altamente superdotados, donde aporten lazos de verdadera profundidad, y no de “relaciones parentales promedio similares a las del resto de familias”.

Los hijos superdotados necesitan de hogares donde el enjuiciamiento moral y el darse a los hijos sin miedo a que vean a través de nuestras propias imperfecciones como adultos que les mostramos y compartimos con sinceridad y de buen gusto, son el mejor ingrediente para poder entablar unos pilares firmes en los que se pueda construir una relación sólida y estable.

De ahí que un error en la educación de los niños y adolescentes superdotados, es opinar que se encontrarán mejor si los apuntamos a todo tipo de actividades del aprendizaje, pero nos mostramos inseguros y sin ser nosotros mismos en casa, dibujando una caricatura del adulto y del individuo de verdad, que los lleva a enfermar por la falta de sentido que encuentran entre las personas más cercanas a ellos y que se suponen son las que más les aman.

La crianza del superdotado no se trata de adherirse a “un pack de crianza concreto” lleno de directrices que pueden en mayor o menor medida ser útiles para el niño promedio, con un niño superdotado, no nos podemos adherir a los movimientos generalizados o bien “en contra del uso de redes sociales”, “o del consumo de golosinas”, “o de un controlado horario de uso de videojuegos”, ” o de la obligación de atender a un cierto número de actividades deportivas o de cursos o talleres de distinta índole por semana”, o de que se sigan unas reglas rígidas en uno u otro sentido dentro de estos packs parentales que tan de moda están en nuestros días, y de los que no necesitan estos niños ni adolescentes superdotados, porque dan lugar incluso a crianzas superficiales y con falta de complejidad y de profundidad, elementos ambos, sin los cuales, estos niños no tendrán las herramientas suficientes para enfrentarse al mundo, ya que se seguirán viendo “traicionados por el sistema” y hasta en casa y por sus padres, padres “que no ven nada”, progenitores incapaces de comprender a sus hijos superdotados, porque llevan toda una vida mirando al lugar equivocado y realizando las acciones incorrectas, y al final son ellos, los niños y adolescentes superdotados los que finalmente deben de pagar el precio de un hogar y de unos padres insuficientes para estos niños y jóvenes.

Esto es algo políticamente incorrecto de decir y de lo que discutir, el mero tema de reconocer en público y en voz alta que los padres pueden llegar a ser los mayores culpables del malestar e inadaptación de sus hijos superdotados. De todos es conocido, que los niños y adolescentes superdotados son más inteligentes que los adultos que los rodean, o en este caso, de los padres que tienen la tarea de criarlos, y este conflicto de la falta de entendimiento de unos padres que aunque adultos entienden menos que sus hijos superdotados, puede dar lugar a situaciones difíciles, y donde en muchas ocasiones la solución para cambiar la conducta de sus hijos superdotados, pasa por llevarlos al psicólogo o a que hagan terapia, cuando el origen a tratar son los padres de estos niños, ya que son los que los han abocado a sentirse como se sienten, y a actuar como están actuando. No siempre, pero sí en muchos casos.

Si hay algo que me interesa desde el punto del desarrollo de la personalidad en las teorías de Dabrowski, es que este se desliga totalmente de un desarrollo lineal del individuo en base a la edad, y donde primero se es niño, más tarde adolescente y posteriormente adulto y anciano, sino que Dabrowski hace referencia en su lugar, a que en el caso de los superdotados, este desarrollo y crecimiento de la personalidad, no se produce de este modo, y se encuentra totalmente desligado del ciclo temporal, ya que el crecimiento interior y la maduración a lo largo de la vida del superdotado, no está relacionada con la edad sino con el desarrollo de las emociones y de las conductas, por lo tanto, independientemente de la edad, es muy posible para una persona superdotada joven o adolescente operar en un nivel más elevado emocional, que personas que se encuentren en el estado que comúnmente denominados “de madurez adulta”.

Los conflictos interiores del niño o adolescente superdotado por un crecimiento interior y hasta moral más avanzado y de nivel superior que el de los propios progenitores o adultos que los rodeen, puede llevarlos a conflictos existenciales de gran importancia afectando en su conducta y bienestar mental y físico.

Una crianza “tóxica” de unos padres “tóxicos”, no ya porque se trate de situaciones de abuso o maltrato en el hogar, sino por crianzas inadecuadas para los superdotados, llenas de superficialidad y de falsas expectativas, y donde el hogar se vuelve en un centro extraño del que no se sienten partícipes ni integrados, es un motivo de explosión emocional y mental para estos niños o jóvenes superdotados.

Sólamente por el hecho de ser padres, esto no significa que se pueda ser buenos padres para un superdotado, y creo que la reflexión en este punto sobre lo que se puede estar haciendo mal y lo que se puede mejorar en la crianza de nuestro hijo superdotado, es una tarea que deberían llevar a cabo muchos progenitores antes de exponer sus hijos a situaciones en las que se ven convertidos “en los pacientes” y “en el problema”, ante los profesionales y los padres, por culpa en realidad, de unos hogares y unos progenitores que lo llevan haciendo mal con ellos desde hace mucho tiempo.

Hay jóvenes superdotados con una profundidad y madurez emocional que sobrepasan a la de sus adultos padres, y de esto no se habla en ningún sitio, de que los adultos lo hacen mal con sus hijos superdotados, y de que estos chavales se encuentran atrapados en unos hogares con unos conflictos morales en los que a veces la única salida puede llegar a ser la de dejar de existir para poder encontrar un cónfort duradero, ya que sus adultos padres, no han sido capaces de crear para estos hijos superdotados el cónfort del hogar y de poder ser ellos mismos en el mismo que realmente necesitan.

Debemos reconocer que los niños superdotados no eligen el hogar en el que nacen ni el tipo de progenitores o crianza que perciben, pero creo que es necesario decir en voz alta que muchos de los niños y adolescentes superdotados que se encuentran mal emocionalmente o con conductas inadecuadas en casa o en el colegio, que podrían encontrarse emocionalmente estables y felices, si sus progenitores fueran otros, y así de otro modo, la crianza percibida por los mismos.

Un último matiz en esto de la “ignorancia” es que como ya he indicado no siempre va asociada a la falta de conocimiento o nivel educativo de los padres, aunque igualmente también nos podemos encontrar el caso de niños superdotados que se crían en hogares con padres que son considerados bastantes ignorantes por su falta de nivel educativo, y que esto, pueda afectar al desenlace de su bienestar en el hogar o no, o darse el caso opuesto, en el que los padres posean una sobre-formación en lo educativo y lo académico, y que esto mismo, se pueda llegar a convertir en el motivo de una crianza “ignorante” con el superdotado, porque repito, de lo que de verdad necesita el superdotado, es de relaciones transparentes y humanas, y ante todo honestas, donde exista una amplitud y profundidad sincera entre las personas que la conforman, porque es imposible engañar a estos niños y adolescentes superdotados.

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El “desenfoque” en la superdotación

Artículo realizado por Maria Rydkvist en Estocolmo a 23 de Mayo de 2017

De un tiempo a esta parte me cuesta cada vez más elaborar artículos para el blog que resulten no ya de interés para la audiencia, sino que sean capaces de despertarme la libido cognitiva en su proceso de elaboración y de búsqueda de contenido.

Lo que me sucede, es que he perdido en parte mi motivación personal y esperanza en todo avance en el campo de la superdotación y para el superdotado, ya que actualmente este campo se encuentra profundamente estancado adentrándose en un serio proceso de involución, donde existe un “desenfoque” real en la metodología e ideología aplicada, por la falta de renovación en un nuevo enfoque, preciso, concreto, de objetivos serios y elaborados con detalle, y donde se permita la participación de la innovación y de la apertura a nuevas ideas y a nuevos métodos de actuación y de experimentación. La superdotación se ha convertido en un campo minado por su propia rigidez y está anclado en el pasado.

Tengo bastante claro que lo que se ha estado haciendo hasta ahora no ha servido realmente para mucho en el apoyo y lucha a favor del superdotado, y que llevamos muchas décadas perdidos en las mismas herramientas y en los mismos sistemas que carecen de sentido, y que los resultados obtenidos no han sido para nada los deseados, ni aún menos equiparables a la movilización de recursos o de necesidad de ampliación a otros colectivos que se han creído necesarios para la consecución de un cambio, pero que en contra de todo pronóstico y si se realiza una valoración de cerca, lo sorprendente es que seguimos haciendo las mismas cosas que no han funcionado antes, y que ante esta realidad de falta de una mejoría, pues que nadie parece reaccionar ante algo que debería formar parte del pasado porque hemos comprobado que no funciona, y porque el desgaste de lo que se necesita movilizar para el escaso o nulo resultado que aporta, pues conforma una ecuación de difícil solución y una realidad inviable.

Lo decepcionante es que parece ser siempre mejor no cambiar las cosas y dejarlas como están, flotando en la corriente de lo que se inició hace tiempo y que décadas después sigue sin dar sus frutos y sin desembocar en océano alguno. Cuánto tiempo más nos vamos a quedar cruzados de brazos?

Qué incongruencia esta cuando de lo que más necesitado está el superdotado es de cambio, de originalidad, de inventiva y de savia nueva. El superdotado está necesitado de un fluido que nutra sus células y el campo de la superdotación no puede en este momento tal y cómo está planteado alimentar al superdotado ni dar respuesta a sus necesidades de aprendizaje y emocionales.

Siento también de un tiempo a esta parte un profundo aburrimiento porque donde quiera que mire a mi alrededor en esta temática, siempre veo el mismo tipo de perfiles, de conflictos y de luchas de poder en un mercado dirigido por numerosos objetivos económicos que inundan las agendas personales, pero lo que no encuentro en ningún sitio, es algún aporte nuevo e inteligente donde poder percibir algo de aliento y arribar una temporada.

El superdotado está necesitado de innovación y de riesgo, pero el campo de la superdotación es sobreproteccionista con sus profesionales y expertos y se mueve en unos marcos muy concretos dentro del tradicionalismo y de la homogeneidad.

El ambiente general es que “todos copian de todos” y que impera la falta de originalidad, no existiendo espacio para los testimonios sinceros o arrojadores directamente del colectivo de superdotados, y esto se censura de inmediato para que nadie pueda sentirse ofendido, y cual mosquetero decides sacar la “espada de superdotado” para luchar por la verdad y la sin razón, pero miras a tu alrededor y ves que estás solo, porque nadie dice nada, ni nadie se mueve, todos miran y callan, pero luego son muchos más los que sí se quejan por detrás, pero en realidad todo está inmóvil y muy paralizado en este momento.

En el contagio de este “inmovilismo enfermizo”, tienen mucha culpa aquellos que pretenden impulsar inercias que son artificiales y desmedidas, y que no son eficaces para el colectivo de superdotados. Es un curar el cáncer con limón, pura pseudociencia.

Percibo además una pérdida de tiempo y de mi tiempo en una lucha en la que veo nadie quiere participar porque delegan la responsabilidad de la actuación particular en otros, o deciden mirar hacia otro lado para no ver lo que sucede ante sus ojos.

Creo que la superdotación se está volviendo finalmente en un yugo a mi propia capacidad de cuestionamiento y de razonamiento lógico, y se ha convertido en una especie de leyenda negra al estilo de “Sleepy Hollow”, aquel jinete fantasma que cabalgaba sin cabeza…y en una amarga pesadilla de la que me gustaría despertar.

Hay días que navego bien en estas aguas, pero cada vez me cuesta más salir a remar en un colectivo cada vez más paralizado por el añadido de una “falsa diversidad” que lo hace más pesado y menos volátil, y que más que un motor de arranque o de “un motor que hace más ruido”, finalmente se ha convertido en un lastre para el avance del superdotado en el sistema, y del apoyo educativo para esta tan necesitada minoría de niños y de jóvenes superdotados.

No entiendo cómo es tan difícil de comprender que cuando la red se llena demasiado de peces, que esta tiende a hacer de freno de la propia embarcación y que al final termina por romperse y por perder a todos los peces.

Los superdotados están atrapados en las redes de unos pocos, a veces se trata de redes metodológicas, y muchas otras de redes ideológicas, la cuestión es que poco o nada pueden hacer en este momento por liberarse de estas redes que no sea agonizar enganchados en el arrastre de las mismas, o ponerse a nadar con todas sus fuerzas contra corriente como suele ser lo natural en su especie y condición, resultando esto del océano de la sobredotación y del talento, en un mar y hábitat cada vez más inhóspito y abrupto para la supervivencia del superdotado.

Se que a la gente no le gusta esto de escuchar penas, ni de personajes que “alteren el orden público”, es por eso que los videos de “gatitos graciosos” que corren por las “redes sociales” son los que cuentan con mas likes y más adeptos, porque son sencillos de entender y no hace falta pensar mucho, como pasa con la ideología imperante en el campo de la sobredotación y el talento en este momento, son posturas cómodas, y es por ello que también sé, que el número de peces en mi “propia red” disminuye con este tipo de manifestaciones desde dentro en el blog, pero es que está incrustado en mi sangre lo de nadar siempre libre y con corriente propia.

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“La superdotación dura un instante infinito”

Artículo realizado por Maria Rydkvist en Estocolmo a 14 de mayo de 2017

“El surrealismo es automatismo psíquico puro, por cuyo medio se intenta expresar el funcionamiento real del pensamiento”.

La historia

La historia, incluída la artística, ha realizado un proceso de selección, exclusión y de omisión de la inteligencia de la mujer, de su personalidad individual, y de su estado emocional. Siempre se ha permitido en el hombre, y hasta con cierta condescendencia en el mundo artístico, la posesión de una personalidad volátil, impulsiva y con cambios muy espontáneos que se asociaban a unos rasgos de una “creatividad masculina”, en un modelo gestorial donde se le daba preponderancia al instinto.

Se permitía esta rebeldía creativa y de la personalidad en el hombre, pero se omitía como rasgo identificativo en la mujer, y a ésta sólamente se la reconocía si iba acompañada y era producto del mecenazgo del propio “hombre artista” u “hombre genio”. El arte moderno como manifestación del espíritu, no ha poseído la libertad que tanto nos han hecho creer y que se ha convertido en su propio estandarte, y arrastra una discriminación de género donde el inconsciente de la sociedad y la discriminación de esta hacia la mujer y a la mujer inteligente, predomina y domina también en la manifestación y representación artística, que siempre es principalmente masculina, al igual que ha sucedido y sucede en muchas otras áreas y campos del conocimiento y de la vida.

Y tras este paréntesis sobre el injusto recorrido de la mujer dentro de la expresión artística, me gustaría hablar del automatismo pictórico y del surrealismo como estilos artísticos, y traspolarlos a la causística comparativa entre superdotación y talento porque pueden tratarse de un símil interesante que de lugar a reflexiones que hayan podido pasar desapercibidas.

En este viaje simbólico deseo cuestionar si el surrealismo artístico es de verdad automatismo psíquico y expresa “el funcionamiento real del pensamiento” como indico en la entrada del hilo, o se trata de “un virtuosismo” del propio automatismo pictórico como verdadero génesis del pensamiento real y del propio surrealismo como estilo, y que además no va de la mano de la necesidad y exigencia de un valor añadido por parte de una audiencia con una interpretación monotemática del significado de inconsciente, que lo lleva a identificarlo meramente con los sueños y el mundo de los recuerdos.

La superdotación es una capacidad intelectual innata del individuo superdotado que le hace ser superior en todas las áreas cognitivas y que siempre está en estado latente hasta que encuentra el orificio adecuado por el que manifestarse ante un público que observa, pero que no entiende lo que ve.

El talento, sin embargo, está relacionado con la monoespecialización en una o pocas áreas del conocimiento, del deporte o de la música, donde se realiza un logro específico y medible del individuo en una escala de valores interpretable para un público que observa, y que da valor a aquello que ve y entiende.

“La superdotación sería una manifestación creativa del inconsciente del individuo superdotado, mientras que el talento sería la manifestación aprendida consciente de los individuos.”

El génesis

 El Automatismo es un movimiento pictórico partiendo del hecho de que se puede crear de y a partir de todo. La creatividad pura sólo pertenece a la naturaleza y por tanto aprendemos a copiar a través de la observación atenta, la intuición y la atención suspicaz a nuestro inconsciente. 

Por tanto, todos los medios de expresión son válidos.

El automatismo se nutre estéticamente de todas las corrientes y estilos artísticos, así como del inconsciente colectivo universal y arquetipos que versan sobre nuestro pasado, presente y futuro, unidos en una misma línea de tiempo cuya duración es de “un instante infinito”.

El automatismo surrealista da origen a otras formas de expresión como el surrealismo.

En la pintura o dibujo automático, la toma de decisiones debe ser inmediata, sin propósitos concretos, asumiendo todos los riesgos necesarios. El automatismo es el reflejo del inconsciente, el espejo del interior del individuo. El automatismo recoge la belleza y magnitud en lo impredecible de esa emoción que se condensa en el propio instante creativo y que sólamente le pertenece y enjuaga al propia artista, asumiendo el riesgo de no poseer ni penetrar en la razón del público, y de igual modo le sucedería al individuo superdotado en sociedad.

El automatismo debe exigir el mínimo de planificación previa, ya que interviene en el mismo instante en el que se desarrolla, cambiando el entorno de manera inmediata. Y es en este punto donde “el automatismo se convierte en el hijo rebelde del surrealismo”  del que inicialmente fue el padre, etimológicamente hablando, ya que “la mayoría de surrealistas se dedicaron a pintar sueños y recuerdos”, cuando eso contradice el origen conceptual del movimiento, es decir, un dictado del pensamiento sin la intervención alguna de la razón aunque siendo dominado literalmente por la misma, y dando lugar a un trance: el automatismo con tareas, algunas de ellas de manera inconsciente.

“La superdotación sería un proceso autómata y libre en el que el individuo superdotado entra en un estado de trance creativo y único y donde sin seguir la razón realiza tareas, que finalmente son manifestación de la razón misma en su estado más puro”.

En pintura, entonces, llamaremos automatismo a esta asociación libre de tipo gráfico o pictórico, que puede comprender dos etapas: un lanzamiento energético inicial o Proceso Primario, y una elaboración posterior del material obtenido o Proceso Secundario, aparentemente intelectualizado, en el que intervienen el saber, las herencias genética y visual y la emoción, todo lo cual apunta a la obtención de una Imagen Inconsciente imprevisible al comenzar la tarea. Esto se constituyó en la herramienta fundamental del Surrealismo.

La catalización social

El automatismo está divorciado del virtuosismo. El “virtuosismo” es la gran habilidad para realizar una actividad, especialmente una artística.

El automatismo da lugar al “virtuosismo surrealista”. El Surrealismo no es un movimiento más sino un hallazgo fundamental al que se volverá una y otra vez, pues abre una “fuente” de la imagen e infinitas posibilidades como es la expresión del Inconsciente por medio de imágenes, pero sólo unos pocos artistas son realmente autómatas y han sabido beber y alimentarse de esta fuente real fuera de un talento consciente y aprendido, que “inunda de virtuosismo” y no de automatismo surrealista las manifestaciones de muchos otros artistas dentro del movimiento surrealista ,o en su traspolación en lo general al mundo del arte, o a cualquier otra temática o campo, vemos que siempre han existido “artistas autómatas” y “artistas virtuosos”.

El autómata surrealista puede o no ser virtuoso pictóricamente hablando, y en su elaboración posterior o proceso secundario de su creación, “puede o no parecer intelectualizado para la audiencia” debido a la catalización social que la misma le demanda y exige para su valoración social en sociedad, pero el autómata surrealista se trata de una fuente real, innata y no aprendida.

Lo más importante de la obra de un pintor suele estar en lo que él no se da cuenta que está haciendo, incluso en lo que no puede evitar hacer. Lo que él quiere hacer es lo que menos cuenta, e incluso perjudica su obra.

En el Virtuosismo existe “perfección en cualquier arte o técnica”, mientras que el Automatismo es la vía de acceso a la Imagen Inconsciente, la que posee diversos niveles de profundidad, evidentemente con calidad de ejecución y que se trata de una boca de salida amplia.

El “virtuosismo artístico del individuo talentoso” nos da fe de un talento controlado y hábil sobre la actividad que se lleva a cabo, pero el “automatismo artístico del superdotado” nos habla de una cantidad de energía que sale a borbotones, de golpe, en pequeño espacio de tiempo, tomándolos por asalto en una suerte de violación magnífica y majestuosa, y por ende así, a la audiencia o sociedad.

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Las infecciones severas de oído y el infante altamente superdotado

Conjetura realizada por Maria Rydkvist en Estocolmo a 6 de mayo de 2017

Por conjetura se entiende el juicio que se forma de las cosas o sucesos por indicios y observaciones. En matemáticas, el concepto deconjetura se refiere a una afirmación que se supone cierta, pero que no ha sido probada ni refutada hasta la fecha.

Linda Silverman es una psicóloga americana con un gran recorrido en el campo de la superdotación y los niños superdotados y que lleva observando la existencia de una fuerte relación entre un mayor número de infecciones de oído severas en la infancia en el colectivo de niños superdotados. En su conjetura al respecto, lo intenta asociar a que son las infecciones de oído las que pueden estar relacionadas y ser el origen del bajo rendimiento de estos alumnos superdotados en la escuela, y formula “Hunting the hidden culprit in underachievement: Is it Ear Infection?” Lo que viene a decir algo así cómo “en busca del eslabón perdido del bajo rendimiento, serán las infecciones de oído?”, pero no se llega a explicar cuál es el origen y el por qué se produce un mayor número de este tipo de problemas en los primeros años de vida de los niños altamente superdotados.

Por consiguiente, también observa que estas infecciones se han dado con muchísima más frecuencia en aquellos niños superdotados que presentan la mayor capacidad de razonamiento abstracto y que tienen gran capacidad para la escritura creativa, las matemáticas, la física, la poesía o la informática por poner algunos ejemplos, es decir, en el colectivo de los excepcionalmente superdotados, intentando incluso explicar el fracaso escolar de estos alumnos en la escuela, por las “posibles secuelas” que estas infecciones han podido dejar en estos alumnos, aunque en muchos de ellos se haya observado que no existen secuelas, y realmente, no se sabe el por qué les pasa esto de las infecciones recurrentes de oído. Considero interesante estar atentos a la posible correlación entre ambas causísticas superdotación/infecciones de oído y que se han afirmado en muchos otros estudios, desconociéndose aún su causa.

Considero indispensable preguntarnos si el verdadero “eslabón perdido” para que estos niños altamente superdotados no presenten bajo rendimiento, está realmente en las infecciones de oído de la infancia, o en que esta falta de salud en los oídos en la primera infancia de los altamente superdotados tiene su origen en la falta de estímulo que reciben en un sistema que no ha organizado nada para la llegada de estos niños al mismo, y que les produce un malestar biológico del que una de sus manifestaciones son los problemas con los oídos.

El querer dar una explicación al bajo rendimiento de los superdotados en la escuela a través de las reincidentes infecciones de oído como línea de trabajo, resulta desde mi punto de vista, en incongruencias, y las postulaciones de Linda Silverman de sus últimos años a esta parte, son cada vez más difusas, donde empieza a mezclar cada vez más el talento académico y a cerrarlo en su relación con la superdotación, y a la superdotación con una correlación directa al rendimiento académico, entrando en un círculo educativo que no termina de completarse, y donde cada vez menos se atiende y se entiende la pregunta: de qué tipo de sistema es realmente el adecuado para estos niños altamente superdotados? Linda Silverman se acerca cada vez más a la superdotación desde un enfoque meramente pedagógico.

Opino que la “información mitocondrial” del altamente superdotado no estaba programada en su origen para escuelas inclusivas, ni para pedagogías con pinceladas de intervencionismo político, o para sociedades postmodernistas con sistemas educativos muy homogéneos donde el autodidactismo y el aprendizaje multidisciplinar no tienen gran reconocimiento, ni recorrido.

Opino que el mayor número de infecciones de oído severas en el colectivo de niños altamente superdotados no son el origen del bajo rendimiento de los superdotados en la escuela, pero sí que pueden ser la causa de un entramado más complejo entre funcionamiento del sistema y funcionamiento del propio organismo, y que por algún motivo afecta en mayor manera a estos niños altamente superdotados y en sus primeros años de vida.

Muchos de los niños excepcionalmente superdotados han sufrido infecciones de oído severas y esto está documentado en muchos estudios, pero cuando nos referimos a severas, no se trata de una infección de oído vírica que se pueda dar alrededor de los dos o los tres años de edad una vez al año, sino a “infecciones reincidentes” durante un periodo de tiempo de edad que supera los seis meses y llega hasta varios años, convirtiéndose en una sintomatología crónica de la infancia de muchos de los niños  altamente superdotados.

En el caso de mi hijo mayor, se trataba de infecciones que daban lugar a la explosión y sangrado del tímpano y siempre se producían en el mismo oído, el izquierdo. Este capítulo de las infecciones de oído reincidentes y severas se produjo desde los dos años de edad hasta casi los siete, siendo éste su punto más débil y por el que acudíamos con gran frecuencia al pediatra. No se trataba de infecciones de oído por ejemplo por el agua de la piscina en verano, ya que en verano nunca tenía infecciones, y es por ello que nunca se ha bañado con tapones porque por ahí no aparecían nunca. En su caso llegaban a partir de octubre ya adentrados en el curso escolar, y se repetían con asiduidad hasta que terminaba este a la llegada del verano, primero la guardería, infantil más tarde, y luego se trataba de los primeros años de primaria en el colegio.

En mi contacto con un progenitor de un niño superdotado profundo, me comenta cómo desde casi bebé ha tenido este problema de las infecciones severas de oído y de cómo a su hijo han tenido que sacarle en muchas ocasiones la mucosidad acumulada en el oído, porque se le tapona e infecta a menudo, siempre durante los meses de curso escolar. Se trata también del oído izquierdo. Con otros padres con los que estado en contacto a lo largo de los años me han indicado con sorpresa, que los episodios de infecciones de oído se sucedían también en sus hijos superdotados.

En el caso de un familiar muy cercano y ya adulto, me ha comentado de primera mano como sufría de grandes infecciones del oído izquierdo en su infancia y en posteriores revisiones de oído por pérdida de audición con la edad, el especialista ha observado en su interior que aún se pueden ver los restos de numerosas cicatrices por culpa de las infecciones del oído.

Este un tema que realmente llama mucho la atención, y en el que se debería profundizar más aún en sus causas para saber qué es lo que produce esta elevada tendencia en los niños altamente superdotados a padecer de problemas de oído en mayor proporción que en la población de niños no superdotados?

Mi conjetura personal sobre este tema a partir de un proceso de documentación de indicios, y de distintas observaciones, me lleva a poder realizar la siguiente asociación interesante en la que creo que:

“Las infecciones de oído severas en los niños altamente superdotados podrían estar directamente relacionadas a la falta de estímulo del entorno en los primeros años de la infancia, afectando la falta de estímulo del entorno al propio sistema inmunitario del niño, y teniendo como efecto una mayor propensión a las infecciones de oídos”.

Interesantísima es también la posible correlación de este tema del oído izquierdo, donde coincide el lóbulo prefrontal izquierdo y que desempeña un papel fundamental en las funciones ejecutivas del cerebro.

Creo que un entorno inadecuado para los niños excepcionalmente superdotados en sus primeros años de vida e incluso de guardería, daría lugar a un tipo de somatización por parte del propio sistema inmunitario en base a una falta de actividad en el lóbulo prefrontal izquierdo y que producirían este tipo infecciones reincidentes en la cavidad media del oído.

Un ejemplo de este tipo de entornos inadecuados para estos niños serían la agrupación por edad que se da por defecto en todos los jardines de infancia del mundo, y que en el caso del infante altamente superdotado van creando ya y son a su vez, una fuente importante de ansiedad, en la que las infecciones de oído se acompañarían también de niños de muy corta edad que se niegan a ir a la guardería y que sufren de otro tipo de somatizaciones como dolores de barriga, de cabeza, mareos o vómitos y hasta problemas dermatológicos.

La infección de oídos recurrente en este colectivo de niños altamente superdotados podría tener una relación directa con un nivel de actividad insuficiente de los lóbulos prefrontales y de las funciones ejecutivas del cerebro en sus primeros años de vida por un entorno pobre e insuficiente cognitiva y emocionalmente hablando, y que afectarían de manera indirecta al propio sistema inmunitario de estos niños.

Espero que mi conjetura e incluso arrojo personal en este artículo, pueda servir a muchos progenitores a reconocer esta causística de la salud tan desconocida de los primeros años de vida de los niños superdotados.

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Reflexión sobre el carisma y liderazgo del altamente supedotado

Artículo realizado por Maria Rydkvist en Estocolmo a 28 de abril de 2017

Ayer me preguntó un apreciado y en peligro de extinción afín cognitivo, que cómo había estado últimamente? A lo cual le respondí que se trataba de una pregunta con muchos matices, que bien, pero que a veces sufría de un gran desánimo, y que lo que realmente se me hace cada vez más empinado es el interactuar con el mismo patrón social de comportamiento una y otra vez, y el haber perdido a fecha de hoy toda esperanza por un cambio, al reconocer en este modo de actuar y de ser homogéneo y unicanal al propio individuo en su hábitat natural.

Le comentaba además que “desde fuera de nuestra propia tempestad”, pues que no sabes dónde soltar tu fuerza, ya que es inservible, y que este desencanto real y de lo real, es algo que cada vez me cuesta más manejar según pasan los años y que me va dominando poco a poco.

Una de las cosas de ser una persona superdotada profunda es que las características y rasgos de la personalidad típicos de los superdotados, como bien se dice en inglés, pues están “enhaced” en nosotros, o dicho de otro modo, ”se magnifican” a su máximo nivel, y eso tiene lógicamente unas consecuencias, a veces muy positivas y otras negativas, o hasta destructivas.

Recuerdo un documental realizado por la televisión sueca a mediados de los ochenta donde visitaban “una escuela americana para superdotados”,y donde se entrevistaban con una de las docentes, y que esta les comentaba que “tenían la obligación de dar la oportunidad a estos alumnos superdotados de llegar a desplegar todas sus cualidades de liderazgo natural”, porque los excepcionalmente superdotados contaban con esa fuerza y carisma interior innata, y que junto con una fuerte moralidad y gran sentido de la justicia, que se debían a ayudarles en esta misión de que las mimas fuesen invertidas en beneficio de la humanidad, para “así poder construir una sociedad y un mundo mejor y más justo.”

Recuerdo como el periodista llevaba unos pantalones ajustados de campana color marrón y un jersey de cuello vuelto verde oscuro y cómo se me erizaba el vello ante unas palabras llenas de tanta razón.

A veces me pregunto, que esto de la emocionabilidad y del “carisma natural” de la superdotación en su nivel más alto, que en lugar de aprovecharse como cualidades al servicio y beneficio de la humanidad, lo que producen en el individuo promedio es normalmente miedo y rechazo, cuando no inseguridad.

En otro documental sobre un conocido director de cine, se hacía referencia a la palabra “infectious” (infeccioso) en inglés al hablar del efecto que su presencia causaba en el grupo.

Este tema del “carisma” o intensidad natural y “arrolladora” del altamente superdotado, ha pasado a almacenarse en una vieja estantería donde coge polvo desde hace décadas, al igual que la cinta original de ese documental de mala calidad, ya que en nuestros tiempos se trata de algo que está hasta mal visto o que resulta ofensivo porque puede ser hasta origen de confrontaciones en el grupo social, que tanto se temen y se evitan en nuestros días.

Luego llegaron los años noventa y las nuevas teorías pedagógicas sobre cómo todos debemos ser útiles y llegar a la misma meta común, aunque sin reconocer que esto muchas veces, se ha venido haciendo a costa del desuso y abandono de las cualidades de unos pocos alumnos excepcionalmente superdotados, que se han guardado en un cajón desastre al igual que esa cinta de video que os comento más arriba.

Estos cambios de valores tras los noventa, han producido un giro social que ahora muchos añoran, ya que se desea potenciar y retener el liderazgo y al individuo con liderazgo, pero nadie saben dónde están, ni se entiende que las emociones que conlleva el líder natural, son muchas veces innnatas en base a una muy elevada inteligencia. Esto que se busca pero no llega, el liderazgo natural, ha sido un tema nada interesante para la mayoría de individuos de nuestros días, y para una generación de docentes y profesionales, que dejaron de apreciar e incentivar esta cualidad en sus propios alumnos e hijos, viéndola en su lugar como una amenaza social, cuándo no cómo una falta de acato a la autoridad, y luego dicen que quieren encontrar “Change makers”.

Se pueden encontrar artículos y estudios interesantes de los ochenta sobre el tema del liderazgo, el carisma y la intensidad emocional, y de esta personalidad natural que poseen las personas más inteligentes, pero hoy parece ser que nos hemos educado en una sociedad que nos ha hecho creer que todo puede ser aprendido con sólo intentarlo, hasta el liderazgo.

Algo que muchos no entienden y que va de mano de la alta superdotación, es realmente esto del liderazgo natural desde un punto de vista hasta de la empatía que es necesaria, y que posee el altamente superdotado. El ser capaz de poder leer los más mínimos códigos o matices sociales que nos hacen entender la interpretación más entrevesada y difícil del entorno, el intuir las dificultades del otro antes incluso, de que el mismo sea consciente de su condición, se trata de cosas que ya no están en voga, ni parecen ser necesarias, aunque hagan más falta que nunca.

El ponerse en ese lugar no ya de un tercero, sino del grupo, y priorizar siempre desde lo mejor para el mismo, siempre por encima de la causística personal, porque la propia causa del grupo es mayor que uno mismo, o incluso que ese tercero, y porque nos debemos a ella en corazón y alma, es algo que a día de hoy no se interpreta como sinónimo de liderazgo, ni de líder natural, la persona con estas cualidades se ha vuelto un”individuo difícil” en Sociedad.

Hoy se ha entendido y extendido un liderazgo empaquetado de escuela, que tiene más que ver con ese líder de empresa o jefe corporativo, pero que poco o nada se parece a líderes excepcionalmente superdotados, como es el caso de Mandela, aquel estudiante de bellas artes, que de manera autodidacta se defendió a sí mismo ante los tribunales aprendiendo derecho por su cuenta, y que entendía del poco valor de sus propias necesidades individuales cuando se trataba de la defensa de los derechos humanos y la igualdad de los cuidadanos en sociedad, independiente de su color de piel o procedencia.

Un paréntesis a esta prioridad del grupo y su beneficio, típica del superdotado sobre el beneficio personal, es la incompatibilidad de poder promulgarse cómo superdotado siendo al mismo tiempo una persona racista, y con prejuicios ante diversas minorías o grupos sociales, porque no hay ejemplo más claro de no ser superdotado que no ser capaz de ponerse en lugar del otro desde un análisis complejo y holístico.

Ser superdotado es “sentir de manera magnificada el bien del otro”, y sentirse responsable de que el otro se encuentre bien, alejándose de interpretaciones o enjuiciamientos particulares que son sólamente lastres y prejuicios ante el verdadero crecimiento personal, y son el antónimo del individuo altamente superdotado.

He visto mucho bullying por parte de adultos que dicen ser superdotados al colectivo musulmán saltando a la ligera bajo los dientes devoradores de ese maldito populismo que los recome por dentro y así a la Sociedad de nuestros días, y la verdad es que siento lástima y pena, porque el superdotado de verdad no es así, y “trae de serie” ese liderazgo natural que le aporta un papel de responsabilidad absoluta sobre la propia humanidad, y sobre el desarrollo de sus propias acciones y toma de decisiones en el transcurso de la misma, adquiriendo una “obligaciones morales”, las cuáles, están por encima de esa marea sucia de ver y juzgar al otro, desde nuestra propia suciedad o imperfección.

Y volviendo a eso del carisma que rodea al altamente superdotado por su rapidez en el lenguaje, en la concatenación de las ideas, en entender los detalles, en leer el rostro del otro y poder anticiparse a sus más íntimas necesidades gracias a esta habilidad o “don” (gifted), con su mirada intensa e innata curiosidad desbordante, pues que ante todo pronóstico, se convierten en la fuente principal de su desánimo y de su gran falta de motivación vital.

Vivir en una continua tempestad llena de fuerza, de pasión y tener que estar saliendo al exterior disfrazado como una nube cualquiera, es una condena que no le deseo al peor de mis enemigos.

Esa belleza de una inocencia convertida en pura explosión cognitiva si se dan las condiciones adecuadas, de tormenta perfecta y sanadora, donde a lo más mínimo que nos mueva algo el corazón, somos capaces de darlo todo, hasta nuestra última gota de sangre, siendo esto una condición que asusta al mundo y que el mismo rechaza y juzga.

Las personas como yo, nacemos tempestad, pero morimos lluvia. Los niños excepcionalmente superdotados nacen intensos, líderes, inconformistas, pasionales y mueren barro, arrastrados por el propio barro a su paso.

El carisma es la fuerza que nos hace poder salir victoriosos en muchas situaciones, ese ímpetu que “deja sin aliento” a las personas con las que compartimos habitación, pero que se puede convertir y en pocos segundos, en nuestra peor arma, porque el resto no vive en esa emoción, no la siente ni la entiende, ni así sus palabras, no respiran en sus valores y no son capaces de morir por sus ideas y por hacer lo justo y lo correcto, haciéndonos siempre creer que es nuestra manera de ver el mundo la que está equivocada.

Hoy vi un video en facebook donde un mapache bebía leche sin parar de un cuenco introduciendo literalmente “toda la cabeza en el mismo”, y saliendo sólo para respirar al rato y entre “zambullida” y “zambullida” con la cara empapada de leche, para poder así recuperar el mínimo aliento necesario que le permita “seguir engullendo”. El mensaje de este video: “cuando necesitas más comer, que respirar”.

Ese mapache hambriento que sumerje su cabeza al completo en la leche sin respirar y durante muchos segundos, es cómo se siente el altamente superdotado cuando ve un pequeño hueco para poder dar alimento a su tempestad interior, desea engullir el espacio del mismo, pero el mundo le dice, que se equivoca, y que debe respirar más a menudo mientras come, y que “las inmersiones en cuerpo y alma” en las propias cosas, en las emociones, en las luchas personales, en la responsabilidad social o por el bien del grupo, que deben ser menos intensas y “más cometidas”, sin aspavientos ni sorpresas de última hora, y que si no hace esto, morirá de hambre, porque no es políticamente correcto y le apartarán el cuenco de leche…

Hoy nuevamente y como en muchas otras ocasiones “brillé” en esa habitación en compañía de otros, veía sus rostros sorprendidos y hasta oía el sonido de las flautas de las sirenas que movían sus mechones de bello pelo dorado al compás de la luz del ocaso, uno a uno iban cayendo rendidas a mis brazos, hasta que alguien no pudo contenerse, cómo ya ha pasado tantas veces antes, y me reconoce en público que es abrumador, que poseo una personalidad arrolladora, que llené de fuerza la habitación y al público, y soy consciente de que los hice soñar con la visión y emoción de mis seguras palabras durante un instante, pero me descuidé al sentirme cómoda y mostrarme como soy sin máscaras, porque hoy se me olvidó “vestirme de nube”, y entonces la tempestad salió desde dentro, empujando fuerte, pero se que es traidora tarde o temprano, porque tras “ese hechizo momentáneo y etéreo”, llegan las comparaciones y el control del autoconcepto y de la autoimagen personal, y es cuando entonces ellos se miran y despiertan, y ya no quieren oir más flautas de bellas sirenas porque les da miedo esa melodía que no controlan y que les hace parecer menos músicos ante los ojos de los demás que no los míos, y aparecen las rencillas, la envidia y el “deseo de ganar una lucha personal” ante una tempestad desnuda, pacífica, y sin tan si quiera una nube tras la que poder ocultarse.

Y es entonces cuando sobresaliste tanto hablando desde la pasión y desde tu cabeza moral, que causaste un gélido silencio a tu alrededor, y notas que achantas la sed del otro, y se ven pequeños, e indefensos ante ese carisma que les rodea y no entienden, pero al mismo tiempo que les abruma, también les envenena, y el efecto “de ese don” es siempre impredecible, subiendo como la espuma en algunas ocasiones y elevándote con ella, o desapareciendo con la misma ante la llegada de una nueva ola que la cubre y sepulta.

“Cómo has estado?” Como siempre, llena de tanto y obligándome a aparecer vacía hacia fuera.

“Magnificarse de manera natural” es un veneno mortal en la sociedad posmodernista del S-XXI donde la falta de liderazgo y de responsabilidad generalizada del individuo actual, hace que aquellos que saben entender lo que de verdad es mejor para todos, sean los que deben apagar sus emociones, sus pensamientos, extinguirse, y deberse a una versión “mindfullness” de su propio ser, donde sólamente se es en la corriente, sin espuma, sin tormenta y cuánto menos sin emociones.

Ser demasiado en todo, o demasiado buenos, o demasiado trabajadores, o demasiado competentes, saber demasidado, o ser demasiado líderes, o querer demasiado, o amar demasiado, o sentir demasiada pasión en todo y por todos, y “preferir seguir comiendo sin respirar para saciar la sed”, es ser alguien que no puede ser hoy en día y para el que nunca habrá sitio si no se introducen nuevos cambios en la sociedad que faciliten la integración cognitiva y emocional de los altamente superdotados en el mundo.

El éxito personal del altamente superdotado en la sociedad actual, depende de su capacidad de gestión para seguir “siendo y viviendo sólo cómo simple nube”, y ocultando la tempestad innata, el carisma, el liderazgo y la intensidad de nacer y saberse oleaje, algunos triunfan, los pocos, pero los muchos y más emocionalmente voraces, simplemente pierden toda esperanza del rugir de sus entrañas y se diluyen a la espera de que vengan tiempos mejores o de que el tiempo se agote o les agote.

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